El Juzgado de Instrucción número 1 de Ibiza ha ordenado el ingreso en prisión provisional sin fianza para cinco de los 19 detenidos en la operación contra el tráfico de drogas desarrollada los días pasados en la isla, denominada Operación Flecha, en la que la Guardia Civil ha intervenido 38.000 pastillas de éxtasis mediante registros efectuados la semana pasada en viviendas de Sant Antoni, Sant Josep y Santa Eulalia.

De los 14 restantes a los que tomó declaración, para seis dictó prisión eludible bajo fianzas de 10.000 euros (dos personas); 15.000 euros (dos) y 6.000 euros (dos), mientras que ocho quedaron en libertad. En concreto, se les imputan los presuntos delitos contra la salud pública y blanqueo de capitales.

Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB) en un comunicado, de las 25 personas detenidas inicialmente, seis quedaron en libertad en dependencias policiales, mientras que 19 (todos de nacionalidad británica excepto una mujer española) pasaron a disposición judicial.

Tras tomarles declaración, la jueza, atendiendo las peticiones del Ministerio Fiscal, acordó dejar en libertad a ocho de ellos (entre ellos la mujer de nacionalidad española) y prisión provisional para los once restantes.

Según fuentes de la investigación, el Instituto Armado llevó a cabo otro registro este miércoles, aunque no ha trascendido qué cantidad de droga aprehendieron o si efectuaron más detenciones.

En el marco de la 'Operación Flecha', la Benemérita realizó 12 registros en los domicilios de Ibiza e intervino un total de 38.000 pastillas de éxtasis, 4 kilos de cocaína, 250 gramos de ketamina, 50 gramos de MDMA en forma de cristal, 4 litros de éxtasis liquido, 1 kilo de M.CATS, que es una mezcla de varias sustancias estupefacientes, diversos productos de corte y 56.000 euros.

Las investigaciones se iniciaron en septiembre del pasado año a raíz de la explotación de la operación Trafalgar, cuando la Guardia Civil desarticuló una organización de origen británico dedicada al tráfico de drogas en la isla de Ibiza.

Tras el análisis de la documentación intervenida y los datos obtenidos en el desarrollo de aquella operación, la Guardia Civil estableció contactos con la Agencia Británica de Lucha Contra el Crimen Organizado con el fin de identificar las organizaciones criminales que desde el Reino Unido se dedican al tráfico de drogas en Ibiza.

A principios del verano se detectó la presencia en Ibiza de varias de estas personas, por lo que la Guardia Civil estableció diversos dispositivos de vigilancia y control sobre ellas, ya que se sospechaba que podrían estar organizando la infraestructura necesaria para la distribución de estupefacientes en la isla durante el período estival.

Una red dirigida desde el Reino Unido

Las investigaciones realizadas pusieron de manifiesto que una organización dedicada al tráfico de drogas en Reino Unido había establecido en Ibiza una red formada por dos ramas. La primera era responsable de establecer, dinamizar e impulsar la red en la isla pitiusa, mientras que la otra era la encargada de la distribución de estupefacientes.

La red era dirigida desde el Reino Unido por un grupo responsable del abastecimiento de los estupefacientes, y se trasladaba ocasionalmente a Ibiza para supervisar el funcionamiento de estas actividades. También aprovechaba para recaudar los beneficios tras lo cual regresaba a su país con el dinero obtenido.

La organización había alquilado diversas viviendas, villas de lujo para los responsables de la red y pisos o apartamentos en las zonas de más afluencia turística para los distribuidores, reza el comunicado.

Estos últimos disponían de diversas cantidades de estupefacientes para su distribución diaria en las proximidades de los lugares de ocio, y guardaban el grueso de la droga en viviendas de seguridad, en las que no residían. Otra parte de la droga era ocultada en zulos excavados y acondicionados en terrenos de difícil acceso.

El grupo desmantelado utilizaba a jóvenes relaciones públicas de locales de ocio de la isla para la distribución de la droga, que vendían a precios similares, según el lugar y la hora de la venta.

La droga era introducida en la isla por varios métodos. Uno de ellos consistía en la ocultación del material en dobles fondos en vehículos procedentes de Reino Unido y en el equipaje de viajeros que llegaban por vía aérea a Ibiza procedentes de ese país. Por este método la organización pretendía introducir por medio de un correo tres kilogramos de cocaína que fueron intervenidos el pasado día 8 de agosto en el aeropuerto de Ibiza a una joven británica.