Miquel Serra, hijo de Margalida Bestard, se muestra muy tranquilo porque "yo no he sido". | V. VASILEV

22

«Yo no he tenido nada que ver con la agresión. En el momento que Antonio recibió la paliza yo estaba embarcado trabajando, pero me parece estupendo lo que le ha pasado». Así de claro y rotundo se mostraba ayer Miquel Serra, hijo de Margalida Bestard, la vecina de Pòrtol desaparecida desde octubre de 2007.
«Esta mañana (ayer para el lector), cuando me he levantado he leído el Ultima Hora y me he enterado de lo que le sucedió. Tengo que decir que yo estaba pescando. El día de la paliza yo estaba embarcado desde las cinco de la mañana y regresé a casa pasadas las seis de la tarde. Se puede decir que tengo una buena coartada», añade.
Abogado
Miquel Serra, nada más tener constancia de la noticia de la brutal paliza que cuatro encapuchados propinaron al principal sospechoso de la desaparición de su madre, Antonio Serrano, llamó por teléfono a su abogado y decidieron, para evitar malos entendidos y complicaciones, realizar una declaración voluntaria ante la Guardia Civil.
El hijo de Margalida Bestard no duda en afirmar: «Yo creo que después de lo sucedido Antonio se tendría que preguntar cuáles son los motivos por los que ha recibido la paliza. ¿Qué has hecho mal en tu vida para que la gente te quiera pegar? ¿Deberás dinero a los banqueros o tendrá relación la agresión con los casos de Àngeles Arroyo o de mi madre Margalida Bestard? Creo que lo mejor es que te conteste el implicado porque no debe tener la conciencia tranquila», relata visiblemente afectado Miquel.
«Yo no he sido, pero la verdad es que creo que se la tiene bien merecida. Repito, cuando se produjo la agresión yo estaba al sur de Cabrera. Por cierto, me han dicho que tampoco ha sido para tanto. Según me han comentado le han roto una pierna y cuatro golpes más, pero que tampoco se teme por su vida. Un pequeño susto, supongo», concluye Serra.