Foto del club privao Dolce Vita, precintado por el Cuerpo Nacional de Policia. | J. Lladó

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Durante la noche de ayer, el Cuerpo Nacional de Policía (CNP), la Policía Local de Palma e Inspección de Trabajo realizaron una operación conjunta en dos clubes de alterne de Palma, «en el marco de la lucha contra la trata de seres humanos con fines de explotación sexual», según informó ayer la policía en un comunicado.

El dispositivo se inició a las 23.00 horas, concluyó a las tres de la madrugada y estuvo formado por seis agentes de la Unidad Contra las Redes de Inmigración y Falsificación (UCRIF) de la Brigada de Extranjería del CNP, tres policías locales de la Patrulla Verde y tres inspectores de trabajo. Estos efectivos visitaron primero un local de alterne de la carretera de Valldemossa, en el número 159, y después otro local en Joan Miró. El CNP informó que el operativo «concluyó con el precinto del primer local y una treintena de identificados».

Precinto

El club de alterne precintado es una casa privada denominada Dolce Vita, a medio camino entre Palma y la Universitat de les Illes Balears. Este club ya ha sido objeto de otras inspecciones policiales por carecer de licencia de actividad. Hace más de un año, se dictó un decreto de Alcaldía paralizando cualquier actividad en el prostíbulo, ya que los policías de la Patrulla Verde constataron que había una actividad de servicio de bar sin licencia, entre otras actividades.

Los responsables del club alegaron que se trataba de una vivienda privada, pero los agentes constataron que había una caja y un terminal para cobrar consumiciones con tarjetas. Asimismo aportaron recortes de prensa y la página web del club, donde se anuncian los eventos que se llevan a cabo y aparecen las chicas que hay en el chalet.
A pesar del decreto de Alcaldía, dos agentes de la Patrulla Verde se tuvieron que volver a presentar en el club al tener constancia, a mediados de julio del año pasado, de que se iba a realizar una fiesta con más de 500 personas. Los agentes fueron retenidos en el prostíbulo y se vivieron momentos de tensión. El incidente acabó con dos detenidos, 750 euros intervenidos en una caja registradora en el jardín y se levantaron diez actas por tolerancia al consumo de drogas.

En la inspección efectuada ayer se procedió al precinto de parte del chalet, la que se supone que se destina a actividades para las que se precisa licencia municipal, pero la parte de vivienda particular quedó sin precintar.
Ayer por la mañana, J.L.L., encargado de la casa privada, explicó: «Vino la policía y entró, identificó a cuatro o cinco chicas que había y precintó tres o cuatro habitaciones, también identificó a las personas que había por aquí, pero había poca gente. Después se fueron y no hubo ningún problema».

El encargado agregó: «Esto es una casa privada, vienes como cliente a ver a alguna chica, hablas con ella y si los dos se entienden ya es cosa suya». El encargado manifestó que «nosotros siempre hemos prohibido aquí el consumo de drogas», prefirió hablar de «casa privada» en lugar de «club» y matizó que «la página web la hacen desde Alemania y como no se puede entrar desde aquí no podemos cambiar nada».