Dos agentes de la Policía Judicial, uno de ellos con un ariete, ayer antes de reventar una puerta de una casa. | A. Sepúlveda

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La 'operación Bullit', ordenada por el juez Baltasar Garzón, desarticuló ayer una banda que se dedicaba a la clonación de tarjetas de crédito en Palma y que ha defraudado varios millones de euros.
La Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía iniciaron las diligencias, por separado, hace algunos meses, pero en cuanto los investigadores comprobaron que perseguían los mismos objetivos decidieron unificar la operación. Se trataba de una organización formada por búlgaros, españoles y bolivianos, que a través de internet y con aparatos de última generación obtenían números y datos de tarjetas bancarias, así como de bandas magnéticas.
Los delincuentes, a continuación, copiaban -o clonaban- las tarjetas y las utilizaban para extraer dinero en efectivo, comprar equipos de música, electrodomésticos, ordenadores, tabaco, ropa y videoconsolas. Ayer por la mañana, el Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, cuyo titular es el juez Baltasar Garzón, ordenó el inicio de la operación, que se desarrolló en las calles palmesanas de Pons i Gallarza, Joan Miró, Plaza de las Columnas y Poeta Guillem, entre otras.
El Grupo de Patrimonio, por parte de la Benemérita, y Delincuencia Económica, por parte del Cuerpo Nacional de Policía, se desplegaron en las distintas direcciones y registraron casas y negocios, algunos de ellos zapaterías. La operación sigue abierta y los agentes han informado que se pueden producir, en breve, más detenciones.