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Suena el teléfono. Transcurren unos segundos y, acto seguido, se escucha un pitido. Tras el mismo da inicio una locución, al parecer, una operadora con acento sudamericana y manifiesta: «Buenas tardes, usted ha sido seleccionada para un gimnasio de lujo, para entrenar dos horas al día, el cual tiene máquinas muy sofisticadas». Tras esta inocente llamada telefónica se esconde una presunta estafa en toda regla. La víctima, tras ponerse en contacto con su compañía telefónica, le comunica que la citada llamada procede del extranjero, concretamente es una comunicación establecida a cobro revertido y que se trataba de una estafa. Sin quererlo, la titular del teléfono se ha visto inmersa en un complicado enredo y de difícil solución.
Se trata de una denuncia presentada ante el Cuerpo Nacional de Policía que en estos momentos se encuentra en fase de investigación. Por otra parte, desde la Direcció General de Cosum, órgano competente en materia de reclamaciones por parte de los ciudadanos perteneciente al Govern balear, han visto incrementado el número de quejas oficiales en esta materia.
En el año 2008, el organismo autonómico recibió un total de 1.463 reclamaciones. En el año 2009, el número ascendió y fueron 1.517. Finalmente, en lo que llevamos de año, ya han sido más de 240 las solicitudes reclamativas presentadas.
Según los profesionales, una de las mayores quejas consiste en el cobro fraudulento de conceptos no contratados, especialmente en los envíos de mensajes. Desde la Conselleria explican: «Muchas veces los usuarios denuncian que han enviado un mensaje a un programa de televisión o radio con la finalidad de bajarse un tono, politono o una canción y, a partir de ese momento, reciben una gran cantidad de mensajes, todos ellos de un coste elevado», afirman.
Las mismas fuentes añaden que las tarificaciones adiciones a números: 905..., 803..., 805..., entre otros, también representan un alto número de quejas.
Desde todos los organismos oficiales se recomienda a los ciudadanos que no acepten llamadas ni respondan mensajes de desconocidos. En caso de duda pueden acudir a la oficina del consumidor o acudir a la Policía Nacional.