Previous Next
0

Joan Rosselló, bombero de Palma, se encuentra prestando ayuda en Haití a las víctimas del terremoto, dentro del contingente de Bomberos sin Fronteras. El bombero mallorquín estuvo ayer construyendo una instalación fija de agua para dar suministro a la población de Pernier y a un hospital de este núcleo, que está a unos diez kilómetros del centro urbano de Puerto Príncipe. «Montaremos esta instalación de agua fija para que la gente pueda tener agua y también dar suministro a un hospital pequeño que hay aquí, tiene unas 25 camas pero cada día atiende a entre 800 y 1.000 personas», explicó Rosselló. «Los análisis que hemos hecho dicen que el agua es buena y estaremos aquí dos días montando la instalación porque es muy necesaria, hay mucha densidad de población y mucha gente enferma», agregó.
El bombero mallorquín señala que «Puerto Príncipe está muy saturado y hay mucho caos, a la hora del reparto hay problemas, en cambio en las afueras, como aquí o en Port Goeve, donde coincidimos ayer (por el domingo) con el Ejército español, la situación no es tan tensa, pero también hay situaciones complicadas».
Generador
Rosselló espera volver el miércoles o el jueves a Port Goeve con un ingeniero de Sampol para instalar en esta zona un generador donado por la empresa de servicios mallorquina.
También colaborará estos días en el reparto de tiendas de campaña a la población. «Nosotros nos ponemos en contacto con los líderes de las barriadas, ellos nos dan una lista y las entregan a las personas más necesitadas, los líderes se hacen responsables del material que donamos porque si no es imposible tener un control», destaca.
Respecto a la situación que se ha encontrado en Haití, apunta que «debido a la densidad de población el terremoto ha sido tan catastrófico, se hubiese podido rescatar a mucha gente antes entre los escombros, porque quedaban muchos huecos ya que las construcciones son de mucha piedra y poco cemento, pero también es cierto que hay muchos lugares donde todavía no ha llegado la ayuda o llega muy poca y tiran gasoil sobre los escombros para quemar los cadáveres».