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En la mañana de ayer se inició el juicio contra los responsables de una obra del Port de Pollença, donde un joven trabajador quedó tetrapléjico al caer desde un cuarto piso. El suceso se produjo a finales de marzo de 2005 en un edificio en construcción en la calle Vicente Buades. Casi cinco años después se ha iniciado el juicio por estos hechos en el Juzgado de lo Penal número 4 de Palma. La vista comenzó con la declaración de los acusados y se prevé que dure hasta mañana.

Inicialmente, la Fiscalía acusa a cinco personas y pide una pena de dos años y tres meses de cárcel para cada una, al considerar que son responsables de un delito contra el derecho de los trabajadores y lesiones imprudentes. Estos acusados son el constructor, el arquitecto, dos arquitectos técnicos y el encargado. Además de la pena de cárcel, solicita una indemnización de poco más de un millón de euros.

Acusación particular

La acusación particular acusa, además de a estas cinco personas, a otros dos promotores de la obra. Pide para todos ellos una pena de tres años de cárcel y una indemnización que asciende a los 2,2, millones de euros.

El accidente ocurrió el 29 de marzo de 2005 al mediodía. La víctima, Beniamin Prelipcean, de nacionalidad rumana, y que por entonces tenía 20 años, se precipitó por el hueco del ascensor, desde unos 12 metros de altura.

El constructor, defendido por el abogado Jaime Campaner, explicó ayer que el padre de Beniamin trabajaba contratado en la obra y le había pedido que diese trabajo a alguno de sus hijos. El constructor accedió y Beniamin, que no tenía los papeles en regla, hizo un breve curso de riesgos laborales y empezó a ayudar a su padre en la obra. Quince días después sufrió la terrible caída.

En su declaración, el constructor indicó que tenía varias obras en marcha y él se encargaba más de las relaciones comerciales y con los bancos, y descargó parte de la responsabilidad en su padre, que era la persona que se encargaba de visitar las obras para comprobar cómo evolucionaban y si había problemas de inseguridad.

Respecto a la indemnización, el constructor afirmó que después de que se produjera el accidente le entregó 15.000 euros al padre de Beniamin para ayudarle, y por si el joven tenía que desplazarse a una clínica especializada de Barcelona. Asimismo le adecuó su piso a las necesidades propias de una persona minusválida.

Durante la mañana de hoy se reanudará la vista en los juzgados de Vía Alemania.