JAVIER JIMÉNEZ Un hombre de unos treinta años fue hospitalizado ayer tarde tras recibir tres tiros durante una pelea en un bar del Polígon de Llevant, en Palma. La víctima y el agresor eran amigos y habían estado en una torrada en Santa Maria por la mañana, acompañados de otros compañeros. Allí ya discutieron por un asunto que no ha trascendido y al llegar a Palma siguieron peleándose. Ya en el bar, el agresor se ausentó durante unos minutos y regresó con una pistola del calibre 22. Apuntó al otro y le disparó tres tiros. Uno le hirió en las costillas y dos en las piernas. La víctima no se desplomó y cuando la policía llegó al local estaba de pie, en aparente buen estado. El agresor había huido y nadie de los presentes quiso facilitar su nombre. Los agentes de la Policía Local y del Cuerpo Nacional de Policía iniciaron la investigación y buscaron un coche de la marca Fiat Punto de color azul, con el que supuestamente había huido el sospechoso. El arma fue localizada poco después.


El herido, mientras tanto, fue trasladado en ambulancia hasta el hospital de Son Llàtzer, donde los médicos de guardia le intervinieron de urgencia. Su estado era grave, pero no se temía por su vida. El calibre de la pistola era pequeño y las fuentes policiales consultadas indicaron que de haberse tratado de otro superior las consecuencias habrían sido más graves.

La víctima se negó a denunciar al agresor y aseguró que ya arreglaría cuentas con él. La policía seguía anoche buscando al autor del tiroteo.