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El primer gran acto de reconocimiento a las víctimas del franquismo fue el 25 de junio de 2004 en el pueblo de Rivas, en el sur de Madrid. Asistieron 741 víctimas que fueron arropadas por más de 30.000 personas, entre las que estaba yo. Para mí, fue muy emocionante conocer a ilustres antifascistas como Milton Wolff, el último comandante de la Brigada Lincoln, y Theo Francos, voluntario francés que vivió 68 años con una bala pegada al corazón.

Fue un acto enorme, en el que la frase más repetida fue «perdón por llegar tan tarde». Actuaron los clásicos artistas de la izquierda (Ismael Serrano, Ana Belén, Aute, Llach…) y hablaron Pilar Bardem, Almudena Grandes, El Gran Wyoming, etc. Aquel acto pagado por el Ayuntamiento de Izquierda Unida fue el inicio de miles de reconocimientos por toda España. Se dio voz por primera vez a los perdedores de la Guerra Civil y se puso sobre la mesa una cuestión importante: la recuperación de los cuerpos de miles de represaliados para darles una digna sepultura.

Dieciocho años después, se han recuperado 11.000 cuerpos y hay una ley de memoria histórica que obliga al Estado a correr con todos los gastos de las exhumaciones. Ya no serán asociaciones subvencionadas sino los organismos públicos quienes se encarguen de todo. Además, no importa a qué bando perteneció la víctima. Es un avance muy importante en los derechos humanos. Baleares tiene ahora una ley de memoria aprobada por unanimidad del Parlament y el Govern de Armengol ha sido el segundo de todo el país que más ha invertido en este asunto. Va a terminar la segunda legislatura abriendo todas las fosas posibles y hasta ahora ha recuperado 220 cuerpos, de los cuales se han identificado y entregado a las familias 40. La última fue el joven alaroner de 18 años Jaume Ordinas Arrom.

Según la monumental investigación de Tomeu Garí, en Mallorca hay unas 1.800 víctimas de la represión fascista. El Govern solo tiene identificadas a las familias de 350 de ellos. Sorprende que falten tantos todavía. Quizá, uno de los problemas es el uso político de la memoria. Conozco descendientes de víctimas que no son de izquierdas y no se sienten cómodos en según qué actos.
El Govern ha destinado para el año que viene 1,3 millones de euros. La gran novedad es que se abrirá la fosa de la playa de sa Coma, donde varias fuentes indican que hay enterrados cientos de milicianos antifascistas de la Batalla de Mallorca. La Generalitat de Catalunya está recogiendo muestras de ADN de personas que llevan 80 años esperando noticias de un familiar que se fue a luchar a Mallorca en 1936.

Además, se van a financiar 15 estudios, entre ellos los bombardeos italianos que salieron de Mallorca contra la Península y los ataques republicanos contra la Isla, que dejaron más un centenar de muertos. Estas últimas víctimas jamás han sido reconocidas por las instituciones democráticas de Baleares.
La nueva ley de memoria a nivel nacional aprobada el viernes ha declarado ilegal el franquismo y anulado todas sus sentencias. Hemos avanzado mucho en derechos humanos pero esperemos que no se nos vaya de las manos como para reconocer como víctima a condenados por el franquismo como Pedro Marqués, responsable de 250 asesinatos en Menorca.