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La economía mundial conoce cuellos de botella en la distribución de mercancías: encarecimientos en los fletes –los costes de transporte– que han supuesto bloqueos en los puertos cargadores de los más importantes contenedores. Esto ha promovido mensajes negativos, en el sentido de escasez en la producción y distribución de alimentos básicos y materias primas. Tales informaciones han imbuido el acaparamiento de productos, ante la idea divulgada de que esas mercancías van a faltar en los mercados más próximos.
El tema ha ido en paralelo al incremento de los precios, un auge motivado sobre todo por las disfunciones en los mercados de energía y en la electricidad. Ambos elementos invitan al pesimismo en cuanto a la recuperación de la economía. Veamos algunos datos, presididos siempre por la incertidumbre en la que está sumida la economía en estos momentos (repuntes en la pandemia, sobre todo en la Unión Europea).

El indicador disponible para saber la evolución en los costes de transporte es el Baltic Exchange Dry Index, que es esencial porque el 80 % del transporte de mercancías se realiza por vía marítima. El Baltic se considera como un indicador adelantado de la evolución de la economía mundial, ya que mide de forma indirecta la variación en el comercio de productos intermedios, lo cual puede anticipar la futura producción industrial (más información en la cuenta de Fernando Rodríguez, de la que se extraen datos que aquí se exponen: https://twitter.com/FernandoRod_07/status/1456976270508449795).
Este índice facilita sólidas referencias para el precio del transporte marítimo de las principales materias primas. Está compuesto por tres subíndices: uno que afecta las cargas de mineral de hierro o carbón de unas 150.000 tm; otro para cargueros de carbón o granos de entre de 60.000 y 70.000 tm; y el último, que compila cargueros con una capacidad de entre 48.000 y 60.000 tm. El Baltic Exchange Dry Index analiza 23 rutas de transporte de carbón, hierro, cereales y una cantidad diversa de otros productos básicos.

La consulta de la evolución de este índice (véase: https://tradingeconomics.com/commodity/baltic), realizada el pasado 13 de noviembre, señala que los costes de transporte están bajando desde el pasado mes de octubre. En efecto, los fletes se encarecieron muchísimo, más de un 300 % a partir de comienzos del año 2021, por el inicio de la recuperación económica y el incremento importante de la demanda; pero, al mismo tiempo, se observa que desde comienzos de octubre del año 2021, la caída es relevante: superior al 70 % (véase el gráfico en: https://tradingeconomics.com/commodity/baltic).

Otro indicador determinante en la cuestión es el del índice de precios de contenedores (Drewry: https://www.drewry.co.uk/supply-chain-advisors/supply-chain-expertise/world-container-index-assessed-by-drewry): señala, a su vez, que los precios están bajando desde el mes de octubre, en paralelo a la reducción de los precios de los fletes, como se ha indicado.
Estos dos importantes indicadores sugieren que los cuellos de botella económicos se van ensanchando y que ello puede incidir en una menor tensión en la evolución de los precios. Veremos.