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Cuando Irene Montero estaba en la oposición, nos aseguraba que las eléctricas no tendrían más remedio que ceder ante un hipotético equipo de negociación formado por Pedro Sánchez , Pablo Iglesias y Yolanda Díaz , que sí serían capaces, a diferencia de Rajoy , de imponer el interés general por encima de los beneficios de las grandes empresas. En ese momento, la luz había subido un 13 por ciento y Rajoy era el gran culpable de ese incremento, que estaba afectando a la economía de las familias duramente.

Nadie dijo que gobernar fuese fácil, pero todo el mundo sabe que el precio de la luz lleva semanas disparado y muchos ciudadanos firmarían por pagar ahora mismo aquel incremento del 13 % provocado irresponsablemente por el Gobierno de Rajoy.

La realidad es dramática y hasta la patronal en Baleares, con retraso como es habitual, ha advertido que el precio de la luz puede provocar el cierre de muchas empresas. Aquella bajada del IVA de la factura de la luz aprobada por el Gobierno ya ha quedado neutralizada por nuevas subidas por parte de las eléctricas. Ha sido inútil, que es algo que ya se decía en su momento.

Llegados a este punto nos encontramos ante un Gobierno que ha dedicado más tiempo a esgrimiar excusas sobre este incremento de los precios (recuerden que antes el culpable era Rajoy, es decir, el Gobierno, que estaba compinchado con las eléctricas para dejar sin luz a los humildes ciudadanos) que buscando soluciones coherentes y realistas. Sorprendentemente, muchos dirigentes políticos, sobre todo los altos cargos de Podemos, han necesitado semanas en reaccionar, olvidándose que ellos son los que gobiernan y que una de sus grandes promesas era poner firmes a las eléctricas y defender a los ciudadanos.

¿Y qué proponen para arreglar el problema y que la luz tenga un precio asequible? Pues tras la fallida bajada del IVA, la idea ahora es crear una empresa pública para regular los precios que aplican las eléctricas. Después de muchas semanas de silencios y excusas, la respuesta es incrementar la estructura pública, que también pagaremos entre todos, para ver si se puede controlar la situación. Los campeones del despilfarro público recurren a lo que mejor saben hacer, que es seguir gastando el dinero de los ciudadanos sin ton ni son. Bueno, los dirigentes de Podemos han anunciado protestas en las calles para mostrar su indignación, imagino, por la gestión del Gobierno del que ellos forman parte, culpable en las actuales circunstancias si aplicamos la misma vara de medir que se utilizaba con Rajoy.

Los dirigentes de Podemos no aclaran en sus tuits si hay que nacionalizar las eléctricas, con el multimillonario coste que tendría para las arcas públicas compensarlas, pero ya hay expertos que avisan que esta propuesta de crear una empresa no solucionará el problema y que, además, resulta inviable. De nuevo, las alternativas populistas marcan el ritmo de la política española ante la incapacidad para solucionar el drama económico que viven millones de familias que empezaban a recuperarse de los efectos de la pandemia.

Los representantes del populismo barato, que tan preocupados estaban hace no mucho tiempo de que las familias tuviesen que taparse con mantas durante el invierno ante la imposibilidad de poder pagar el precio de la calefacción, siguen buscando alternativas populistas para solventar un problema cuya solución claramente desconocían cuando estaban en la oposición, mintiendo a los ciudadanos a sabiendas y haciendo discursos demagógicos y vacíos de contenido. Definitivamente, hay partidos que son más útiles cuando están en la oposición.