TW
0

Creo haber escrito varias veces que nuestro presidente regional, José Ramón Bauzá, es un político muy peculiar. Tanto que, de hecho, no es político, no le gusta la política, no hace política, no entiende cómo funciona la política y que, en fin, pasa de la política. En escasas 24 horas lo ha demostrado a través de unas manifestaciones contradictorias y de fantasía alucinada que ningún político haría. Dijo el presidente en una entrevista en TVE que el PP pueda alcanzar la mayoría absoluta en las próximas elecciones “es muy complicado” y que por tanto tendrá que pactar, para conservar la silla, y lo intentará con acuerdos “sin egos ni ideologías”. Toma ya. Casi nada: cree que los pactos deben hacerse al margen de las ideologías. ¿Entonces: sobre qué querrá pactar si es que tiene algún partido con el que intentarlo? Para añadir todavía más confusión, al cabo de 24 horas decía que no estaba dispuesto a renunciar al TIL a cambio de un pacto de gobierno con el partido Proposta per les Illes. O sea, no hay que hacer pactos por ideologías pero sin embargo él la tendría presente - “absolutamente”- en caso de acuerdo con el PI. ¿Alguien lo entiende? Profundicemos todavía más en el universo bauzanista. El TIL. Dice que sigue aplicándose. ¿Dónde? No será en los centros en los que quiso implantarlo, porque desde luego los profesores lo han liquidado, la consejería de Educación no ha dicho ni pío y el TIL hace mucho tiempo que dejó este mundo. No obstante, el presidente asegura, sin despeinarse ni un solo cabello, que sigue vigente. Son tres pequeños ejemplos que nos acercan al extraño Bauzá. Un hombre al que no le gusta la política, que no es político y que, evidente es, no se comporta ni habla como un político. ¿Por qué se metería en política?