El Ajuntament de Palma ha prolongado hasta 2027 el desmantelamiento del poblado de Son Banya, que empezó en 2021 y que debía acabar en breve. En realidad, de las 95 demoliciones de chabolas previstas, sólo se ha llevado a cabo el 29 %, por lo que el operativo acumula un notable retraso. Durante todo este tiempo, las obras se han encontrado con contratiempos continuos: desde la aparición de amianto y otros materiales tóxicos, hasta la oposición física de algunos vecinos del gueto, que no quieren quedarse sin casa y no aceptan su reubicación en otras barriadas. Lo cierto es que hace más de dos décadas que los responsables municipales, de unos y otros partidos, han tratado de clausurar el poblado ilegal, pero por uno u otro motivo nunca se ha podido consumar. Sin duda, la presencia de tantas infraviviendas donde viven menores y ancianos, junto a puntos de venta de droga, se ha convertido en una de las grandes asignaturas pendientes de Ciutat.
El poblado de Son Banya: el cuento de nunca acabar
Palma 09/01/25 4:00
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