Pilotos de todas las edades participaron en la Volta. | Philip_Rogan

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Cerca de 60 ciclomotores antiguos tomaron las carreteras secundarias con más encanto de la Isla durante el pasado fin de semana con motivo de la XIV Vuelta a Mallorca en Motoret, organizada por la Asociación de Amigos de los Vehículos Clásicos y Antiguos de Felanitx. En esta localidad se dio el pistoletazo de salida el sábado por la mañana, a pesar de la lluvia, a un recorrido de 200 km por todo el sur de la Isla y la Serra de Tramuntana, con Sóller como destino final de la jornada. Y el domingo, otros 200 km por el norte y Llevant hasta regresar a Felanitx.

«Es agotador, porque los asientos de estos vehículos, de 49 cc y con al menos 25 años de antigüedad, no están preparados para trayectos tan largos», reconoce Llorenç Vadell, presidente de la asociación organizadora. «Pero es una experiencia maravillosa. Recorremos preciosas carreteras secundarias junto al mar o por la montaña y a un ritmo muy lento, con lo que podemos disfrutar plenamente del paisaje. En la subida al Puig Major, por ejemplo, mi moto no alcanzaba más de 30 km/h. Casi podía contar los árboles que iba dejando atrás», asegura.

Dado el reto que supone este recorrido de dos días para este tipo de vehículo, no son inhabituales las averías, pero la organización lleva un camión cedido por el Ajuntament de Felanitx con recambios y hasta algún ciclomotor de reemplazo, de manera que los participantes pueden reparar sus propios motorets sobre la marcha. Por otro lado, «cada uno lleva una garrafa de combustible, porque son vehículos con un depósito de apenas 10 km y vamos por carreteras en las que apenas hay gasolineras», explica Vadell.

Entre los participantes, encontramos todo tipo de perfiles y edades, desde niños de 9 años que acompañan a sus padres a pilotos que superan los 70 años, y hay tanto hombres como mujeres. La participación ha ido creciendo año tras año, desde los apenas seis vehículos de la primera edición hasta los sesenta actuales.