Guillem Vizcaíno se proclamó campeón mundial de peonza en el año 2020. | Pere Bergas

Malabares, acrobacias, baile y música, equilibrios, desafíos a la gravedad y mucho humor son los ingredientes de Circaire, un festival de circo contemporáneo que celebra, a lo largo de este fin de semana, su séptima edición en Alcúdia. Tras dos años de restricciones a causa de la pandemia, Circaire ha vuelto este año con todo su espíritu festivo y cuenta con los espectáculos de 18 compañías circenses de Balears, Cataluña, Andalucía, País Vasco y Extremadura. Además, este año el país invitado al festival es Irlanda, que ha enviado a las compañías Tea Time Company y Fanzini Productions.

«El festival ha crecido mucho a nivel de público y programación, algo que no resulta sencillo; un crecimiento que ha ido en paralelo a la profesionalización de la disciplina. El Circaire ha ayudado a que las instituciones públicas vean todo el potencial del circo» expresó Tia Jordà, director del festival y de Circ Bover, organizadores del ciclo. En esta ocasión, los 26 espectáculos del festival se han programado en siete espacios del municipio: el Auditori, el Pont de la Vila Roja, el paseo Pere Ventanyol, la Plaza de Toros, la plaza de la Iglesia y el Port d’Alcúdia, que mañana acogerá entre las 10 y las 14 horas la carpa al aire libre del Circ Bover y su Corral Xalest, un espacio en el que los niños podrán participar en distintos talleres de circo.

Gran acogida

El arranque de Circaire fue todo un éxito. Centenares de personas abarrotaron los escenarios donde se desarrollaron los primeros espectáculos. Para empezar, el público disfrutó de la divertida función White Bottom, de la Cia. Ramiro Vergaz, que combinó baile malabares y acrobacias, todo con una buena dosis de humor. Una vez acabada, en procesión el público se acercó al Pont de la Vila Roja, donde tuvo lugar Poi, de la Cia. d’es Tro, en la que Guillem Vizcaíno sorprendió e hizo reír a la platea con su habilidad con la peonza. Acto seguido se acercaron al Auditori, donde pudieron ver un adelanto de Camaleon, el primer espectáculo en soliario de Toni Rosselló. Después accedieron al interior del edificio, donde actuó una de las estrellas de Circaire, el payaso Tortell Poltrona, que presentó su show Què bestia!. El guitarrista y productor Carlos Pérez cerró la noche con el show musical Alone in the Dark. La programación completa se puede consultar en la web circaire.com y, como consejo, aquellos que asistan a las funciones vespertinas harán bien si llevan consigo un repelente de mosquitos.