La indigente ha encontrado dormitorio en uno de los bancos de la nueva Nuredduna.

Mientras el alcalde José Hila sigue añadiendo bellos y positivos calificativos a la ciudad que gobierna, Palma –Ciudad de Champions, primero, y desde hace poco, Área Metropolitana–, y sus voceros, como José María González –este a través de su cuenta de Twitter– proclaman «dejemos de preocuparnos de los problemas, ocupémonos de ellos. ¿Te sumas?», desde aquí les recomendaríamos que se bajaran de la nube, que regresaran a la Tierra y se pasearan por ella. Y que alguna vez lo hicieran de noche y tomaran nota de cuanto vieran, que no es poco. Y no nos referimos a pintadas en las paredes, suelos de plazas, calles y aceras intransitables y sucias, coches y motos abandonados, etc., que también, sino a la cantidad de personas que duermen bajo las estrellas o en el cajero del banco, o en algunas galerías comerciales. Y no hará falta que se vayan muy lejos, porque los pueden encontrar desde los alrededores de Sindicat, pasando por cajeros de bancos de las Avenidas, travesías comerciales, calles perpendiculares al Passeig Mallorca, aparcamiento del Conservatorio, bancos de Nuredduna, etc., eso sin contar los asentamientos que hay en Eusebi Estada, bajo un par de puentes, frente al cementerio, por detrás del camposanto, camino de Establiments…

La realidad es la que se ve

Sí, puede que digan que si están ahí es porque no quieren vivir en los albergues. Pero, ¿en qué albergues? En los que hay, aparte de que están llenos, no se puede vivir, y si no se lo creen, vayan personalmente y compruébenlo. Basta con estar un rato a poco que entren a instalarse en sus habitáculos. Por tanto, dejémonos de epítetos y vivamos la realidad. Y la realidad es esta. Cada día más gente durmiendo en la calle. Y también gente de aquí, nacida aquí...

Naturalmente, José Hila cuenta con un factor a su favor. La oposición. Sí, nadie les quita que protesten, generalmente, vía Twitter, o montando un chiringuito una vez al mes en una calle céntrica, o en los plenos… En honor a la verdad, habría que excluir a Josep Lluís Bauzà, de Coalició per Palma, a quien sí se le ve muy activo, pero solo… Por lo tanto, como de aquí a las elecciones no haya una oposición como la que harían los que ahora gobiernan, que por nada montaban un pollo, o salían a la calle, a manifestarse… Como no hagan eso, Hila seguirá estando tranquilo y podrá hablar de Palma ciudad de Champions, y Palma Área Metropolitana, y de otros bonitos y atractivos calificativos que añadirá de aquí a que vayamos a las urnas. Mientras tanto, parte de la realidad es la que veis. Por otra parte, los que gobiernan están encantados de que cada vez surjan pequeños partidos que quieran presentarse en la próximas elecciones, pues como no consigan un concejal, sus votos favorecen a los más poderoso, con lo cual perjudicarán, en este caso, al centro derecha. Así que.... Esta es la realidad. Es lo que hay.