Entrevista a tres participantes de Hakuna Mallorca. | Youtube Ultima Hora

Un martes por la tarde, pocos imaginarían la parroquia de Santa Pagesa de Palma repleta. En lugar de abuelos, la nave derecha de la iglesia está abarrotada de una cincuentena de chicos y chicas, jóvenes de la generación Z, la mayoría, veinteañeros. Rezan, pero cantando con energía y cual concierto, canciones religiosas, que más se asemejan al género pop que a los cánticos eclesiásticos. Es la delegación de la asociación religiosa que ha causado todo un fenómeno viral en las últimas semanas: Hakuna. Duna Martínez, de 19 años y estudiante de Filología Hispánica de la UIB, participa en el grupo desde abril. Conoció el grupo a través de su amiga, que la animó a acercarse de nuevo a Dios. Creyente de pequeña, con el paso de los años, se alejó del mundo religioso: «Me fui conociendo más y creía que mi perfil no encajaba con el perfil de creyente». Duna es homosexual y «no entendía el ser lesbiana con el ser creyente». Asegura que verse integrada y querida en el grupo de jóvenes cristianos de su misma edad la ayudó a «conocerme a mí misma y conocer a Dios». Dolo Morell, de 22 años y estudiante de Administración de Empresas en la UIB, resalta también el hecho de compartir la fe con personas más afines. Asegura que antes de participar en Hakuna, «vivía la fe, pero era una fe heredada, no vivida», pues, si bien acudía a misa, se veía rodeada de gente mucho más mayor y con la que poco tenía en común.

Son, en su mayoría, jóvenes estudiantes, de distintas aficiones, procedencias e ideologías, que se han sumado a la asociación de fieles, aprobada por el Cardenal Arzobispo de Madrid, Don Carlos Osoro, a raíz de las Jornadas Mundiales de la Juventud de 2013 en Río de Janeiro. El propósito que se busca es vivir en comunidad a Dios y expresar su pasión mediante la música. Aunque el grupo lleva años activo, no fue hasta septiembre cuando ardieron las redes al llenarse el recinto de Vista Alegre de Madrid con 8.000 jóvenes cristianos para escuchar el grupo de música homónimo. ¿Qué era Hakuna y qué hacían tantos jóvenes escuchando música cristiana?

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Cantando en una «Hora Santa». Foto: Pilar Pellicer.
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Jóvenes a la salida de la «Hora Santa» un martes en la Parroquia de Santa Pagesa. Foto: Pilar Pellicer.

Isa Sancho, coordinadora de Hakuna Mallorca, confirma que tras el fenómeno de Hakuna, sobre todo en TikTok, se ha producido un aumento sin precedentes del interés por el grupo: «En clase (estudia Filología Hispánica en la UIB) ya somos tres los que participamos en Hakuna y otros muchos me han preguntado». La misma explica que cada martes se reúnen en la parroquia palmesana de Santa Pagesa. A las 20h realizan una charla y a las 21h llega el turno de la «Hora Santa», sesenta minutos en que se intercalan canciones religiosas con momentos de silencio para rezar individualmente frente a Cristo Hostia. Al finalizar el encuentro, muchos acaban de cañas en alguno de los bares de calles aledañas. «Somos cristianos, ¡pero también jóvenes!», subrayan, a la par que reivindican «vivir a Dios en todas las facetas de la vida».