La reina Sofía lució un atuendo estival y cómodo para su paseo. | Julián Aguirre

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Acompañada por el doctor Jean Henri Fruchaud y su esposa, la princesa Tatiana Radziwill, la reina emérita salió a última hora de la tarde de este domingo del Palacio de Marivent con dirección al centro de Palma. Para combatir el calor y las altas temperaturas en la calle, doña Sofía fue previsora y la vimos con un ventilador portátil, colgado de su cuello. Es un artículo que también llevaba Tatiana, que es prima segunda de doña Sofía.

Su aparición en la zona, pese al discreto servicio de seguridad de la Casa Real, despertó gran expectación y simpatía entre quienes se la encontraban. Siempre con una sonrisa, la madre del rey Felipe VI entró en el centro de El Corte Inglés de Jaume III y visitó varias plantas. Sin prisas y con gran naturalidad, doña Sofía se interesó en la sección de perfumería y cosmética por varios productos. Anteriormente estuvo en la planta de calzado y libros. Sabiendo lo amante que es de la lectura, no dudó en echar un vistazo a algunas de las últimas novedades literarias. Ha sido la primera, y posiblemente más esperada, aparición de la reina emérita al centro de Palma, tras dar por finalizada las vacaciones de la Familia Real. Desde mediados de julio, cuando doña Sofía llegó a Marivent, la hemos podido ver en dos ocasiones, saliendo a cenar con su familia al restaurante Ola de Mar y otra noche, junto a la reina Letizia y sus dos hijas, a un restaurante de sa Llonja.

En esta ocasión, Sofía lució una blusa larga, con estampado floral, pantalones verdes anchos y sandalias. Sus complementos no pasan desapercibidos y además del ventilador portátil, lució un minibolso de Loewe, en gris metalizado, de plena tendencia, así como diversas pulseras y colgantes. A su paso, doña Sofía recibió muestras de cariño de la gente y al finalizar sus compras, antes de subir al coche, con el que regresaría a Marivent, la reina emérita saludó y sonrió al saber de nuestra presencia.