Marita Boscana, Helena Serra y Beatriz Montis frente a los restos de Santa Catalina. | Teresa Ayuga

En una ceremonia solemne y en medio de mucha ilusión, la pequeña Helena Serra Truyols, de nueve años, ha sido presentada como 'beateta' este jueves por la mañana en la iglesia de Santa Magdalena de Palma. Coge el relevo así, de Blanca Forteza y representará durante este año a la histórica figura de Santa Catalina Tomàs, la que fue la primera santa mallorquina. Unas setenta personas, una docena de ellas monjas, han acudido al evento, repleto de abanicos y con alguna que otra cara conocida. La reconocida internacionalmente Marina Abramovich, artista performance serbia, que ha inaugurado esta semana el Atlántida Film Festival, se ha dejado ver entre el público, interesada por una tradición mallorquina que se remonta al siglo XVI.

Mossèn Francesc Vicens Gomila, rector del Seminario Mayor de Mallorca y Vicario Episcopal por el Patrimonio Histórico y Cultural, ha oficiado la misa, durante la que se han leído fragmentos del Evangelio de Sant Lluc y la Carta de Sant Joan, haciendo especial referencia a la vida de la Santa. Tras ello, Helena Serra, vestida de 'beateta', seguida de Marita Boscana, la 'beateta' de 2019, y Beatriz Montis, que recogerá el testigo el año que viene, han presentado frente al altar flores, pan y vino, en señal de ofrenda.

Acabada la ceremonia litúrgica, como marca la tradición, se ha cantado el Sor Tomaseta on sou y los asistentes han ido pasando por el sepulcro de la iglesia, donde han podido ver de cerca los restos incorruptos de la Santa por primera vez después de dos años de pandemia, en un momento íntimo y muy espiritual. La mañana ha acabado con un pequeño refrigerio en el claustro.

Ta280722111-28.jpg
El momento de la ofrenda. Foto: Teresa Ayuga.

Helena Serra Truyols, que cursa cuarto de Primaria en el colegio de Madre Alberta, lo ha vivido todo con mucha ilusión y, también, un poco nerviosa, como ha confesado a Ultima Hora. Guarda especial devoción por Santa Catalina, su «santa preferida». La historia viene de lejos: su bisabuelo, Vicente Juan de Sentmentat, conde de Ribas, fue el encargado durante la canonización de la Santa en 1930 de portar las dos tórtolas. Además, muchas de sus antepasadas fueron en su época 'beatetas' y la casa en la que vive ahora con sus padres y sus cuatro hermanos, en la plaza Can Tagamanent, fue la misma en la que se hospedó Sor Catalina Tomàs cuando buscaba un convento que la acogiera, antes de entrar en el que fue finalmente su hogar, la Iglesia de Santa Magdalena. Mientras sus compañeros se visten de superhéroes, Helena se viste de Santa. Que los niños muestren ilusión por ello «es una manera de resucitar la importancia que tienen en la historia», mantiene su padre, Carlos Serra, profesor de Filosofía.

Ta280722111-03.jpg
Helena Serra, en el claustro de la Iglesia de Santa Magdalena. Foto: Teresa Ayuga.

Para la pequeña será sin duda un honor protagonizar como 'beateta' el tercer sábado de octubre. Entonces presidirá el tradicional desfile de carrozas por el centro de la ciudad, que se remonta a 1792 y que consiste en «una importante reminiscencia de las antiguas fiestas barrocas», según recalca Mossèn Francesc Vicens Gomila. El sacerdote se ha mostrado muy contento de recuperar por completo una fiesta popular tan arraigada y ha explicado que el hecho de haber predicado la misa leha hecho «redescubrir a Santa Catalina Tomàs, una figura de mucho sentido común y una mujer sin miedo a decir las cosas».