Conor McGregor llegó a Mallorca, tras celebrar su 34 cumpleaños en Eivissa, acompañado de su mujer y sus hijos para descansar unos días visitando la Isla. | Julián Aguirre

Pasar desapercibido no es precisamente una de sus grandes cualidades. El famoso luchador irlandés de artes marciales Conor McGregor, con    casi 46 millones de seguidores en las redes sociales, es tan conocido por sus éxitos como por sus escándalos. Tras pasar unos días en Eivissa y celebrar su 34 cumpleaños rodeado de polémicas, McGregor y su esposa, Dee Devlin, a quien conoció en un club nocturno en Irlanda y con quien ha tenido tres hijos, han navegado hasta Mallorca en su impresionante y lujoso yate.

El domingo por la tarde y este lunes, McGregor fue a la playa de Port Adriano acompañado de su familia y su nutrido equipo de seguridad. En su primera visita a la playa acaparó la atención de todos los vecinos y bañistas. Hasta cinco empleados vestidos como ‘guerrilleros’, desplegaron hamacas y sombrillas frente a la orilla para acomodar a Conor McGregor y los suyos. Las exclamaciones fueron generales cuando el luchador se quitó la camiseta y lució musculatura y tatuajes. De inmediato se zambulló en el agua seguido por uno de sus hijos con quien estuvo jugando en la orilla, mientras su bella esposa les hacía fotos, y no era la única, pues desde las toallas, bajo las sombrillas, desde las rocas y cualquier punto de la playa McGregor era fotografiado por una multitud. Imágenes que llenaron las redes sociales de muchos vecinos y grupos de amigos. McGregor ya no quiso exponerse ayer y prácticamente no salió de su yate, primero tomando el sol en la proa y, al caer la tarde, cenando junto a su familia en la popa.

Empleados de Port Adriano, celosos de su famoso y polémico huésped, se mostraron molestos por la presencia de periodistas. La marina permitió que delante del megayate del irlandés se instalasen dos controles de seguridad, del personal del propio McGregor. Algunos curiosos se acercaron hasta una distancia prudencial de su objetivo. «Da miedo acercarse más», comentaba un joven quien, acompañado de otros dos amigos, intentaron hacer una foto con el móvil, desde lejos, al barco y vieron como un miembro de seguridad les decía ‘no’ con la mano.

Entre las anécdotas, a las 21 horas de este lunes, ya con pocos bañistas en la arena, las cinco hamacas que el equipo de McGregor había instalado en la playa por la mañana seguían allí. «Por poco tiempo –comentó un vecino–. Pues se las lleva el mar o alguien, como recuerdo de las vacaciones del luchador en Mallorca». A última hora, los coches, el chófer y el equipo de seguridad se preparaban para que McGregor y su esposa, además de dos amigas, salieran a disfrutar de la noche en una conocida discoteca.   

Conor McGregor fue en 2021 el deportista mejor pagado, obteniendo 180 millones de dólares, según la prestigiosa revista Forbes. De hecho todos los grandes luchadores quieren combatir contra él pues, incluso perdiendo, se gana una gran cantidad de dinero. El espectáculo con McGregor en la Isla está garantizado.