Imagen de recurso de un neumático. | Pixabay

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Estos días, con la subida exponencial de precios, sobre todo de los carburantes, debido a la guerra en Ucrania, ahorrar unos euros al mes no está de más. Ante la escaldada de precios, una de las acciones que pueden llevar a cabo los consumidores es prestar una mayor atención a los neumáticos. Y es que su mal estado repercute en un mayor consumo de gasolina. Por ello, si seguimos estos pasos, ganaremos unos días hasta tener que volver a pasar por la gasolinera.

Cabe recalcar que el buen estado de los neumáticos no se trata solo de una cuestión meramente económica, sino que, por encima de todo, garantiza la seguridad al volante. Para ello, la agrupación de fabricantes de neumáticos (Afane) propone esta serie de consejos:

  • Escoger el neumático adecuado: según el modelo del vehículo, este requerirá unos neumáticos con características específicas. Elegir las ruedas adecuadas es el primer punto a tener en cuenta para un buen y eficiente funcionamiento.
  • Comprobar la presión de la rueda: el aire de las ruedas ha de tener la presión recomendada por el fabricante, ni más, ni menos. Esta varía según el modelo del vehículo y sus características (número de pasajeros, el equipaje transportado...). Una vez sabemos la presión que le corresponden a nuestros neumáticos, hay que revisarla, al menos dos veces al año y antes de un trayecto largo. Esos sí, siempre con los neumáticos en frío.

  • Revisar los dibujos: la profundidad de los dibujos con la base de los neumáticos no puede ser inferior a 1,6mm. De lo contrario, además de consumir muchísimo más gasolina de la necesaria, es ilegal, ya que incumple las normativas de tráfico establecidas.
  • Peso y dirección: las ruedas han de tener un peso similar y su dirección ha de estar alineada. De no ser así, es probable que notemos una desviación del coche o una vibración del volante cuando conducimos a altas velocidades. Esto aumenta la degradación de las ruedas y, por tanto, mayor consumo de gasolina.
  • Ir al mecánico: cada cierto tiempo es necesario, no solo para un buen mantenimiento de los neumáticos, sino por seguridad general. El profesional puede detectar fallos que nos han pasado desapercibidos.

Conducción eficiente

Conducir de forma eficiente es, sin duda, el consejo estrella en el ahorro de gasolina, así como en el buen mantenimiento del vehículo en general. La agrupación de fabricantes de neumáticos explica los pilares de este estilo de conducción: «Para no despilfarrar lo primero que se debe hacer es arrancar el motor del coche sin pisar el acelerador. En los motores de gasolina se puede comenzar a circular justo después del arranque, mientras que en los de diésel se debe esperar unos segundos. Además, hay que intentar mantener la velocidad lo más uniforme posible, evitando frenar, acelerar y cambiar de marcha si no es necesario».

Otros de los consejos que resalta Afane son usar el aire acondicionado en lugar de bajar las ventanillas, ya que opone resistencia al vehículo; conducir con la marcha más larga, evitando revolucionar el motor, si se puede. «Aprovecha las bajadas para ahorrar en el consumo de combustible, y en las subidas, retrasa al máximo la reducción de marcha, incrementando ligeramente la presión sobre el acelerador», puntualiza la asociación.