El lenguaje habitual incluye muchos matices, y en cada casa adquiere una dimensión propia. | Omar González

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Las expresiones son parte del bagaje cultural aferrado a un territorio, y en Mallorca contamos con una riqueza abundante que vale la pena conocer y preservar de cara a las próximas generaciones. A través de algunas publicaciones en las redes sociales uno apercibe que en la Isla una puerta no solo se abre o se cierra. Existen muchos otros matices recogidos en el lenguaje habitual, que además en cada casa adquiere una dimensión propia.

En esta ocasión el experto en cultura popular Rafel Perelló nos descubre en Twitter qué es una porta empesa —en Mallorca no tancam en pes, deixam en pes como acertadamente apunta Joan Viudès—, tancada o entornada.

Lo bueno de estas conversaciones es que son de lo más democráticas, y cada usuario aporta lo que le viene a la cabeza, como el lingüista y profesor de la UIB, Gabriel Bibiloni, que señala «a ca meva sempre he sentit 'tancar en fort'».

A buen seguro que muchos de los lectores habrán escuchado toda la vida este tipo de nomenclatura. A otros les será ajena por completo. Esta publicación sirve tanto a unos como a otros, para reconocer el amplio abanico de posibilidades que habitan en nuestra particular forma de expresar y articular la lengua catalana.