Rosario Blanco, en el Passeig Marítim de Palma. | Julián Aguirre

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Con cuatro años de edad, Rosario Blanco, (Mar de Plata, Argentina 1982) ya desvelaba que seguiría los pasos artísticos de sus padres. Debutó con el cantante de tango argentino Alberto Podestá. Continuó junto a otros artistas, como Hugo Marcel, Jorge Valdez, Nelly Vázquez y Mario Clavel.

A los nueve años, Rosario grabó su primer disco, participó en varios programas televisivos de latinoamérica y fue corista del músico, cantante y compositor Marco Antonio Solís. Con 14, empezó a trabajar en el coro de José Luis Rodríguez, ‘El Puma’. «Con él estuve siete años y fue una de las experiencias más bonitas y duras que recuerdo. Yo formaba parte del coro y se trabajaba a un nivel muy alto.

El Puma decía que a mayor éxito, mayor sacrificio. Era todo un profesional y cantábamos frente a más de 200.000 personas». Christian Castro es otro gran artista que ha contado con la voz y profesionalidad de Rosario. «También es un encanto de persona. Mi última actuación con Christian fue en febrero de 2020, antes de comenzar la pandemia».

Vivir en Mallorca

Tras haber recorrido escenarios de todo el mundo y vivir en Estados Unidos y Alemania, hace unos meses llegó a Mallorca para quedarse a vivir. «Ya estuve en la Isla hace cinco años y me pareció un lugar maravilloso así que tras el confinamiento decidí venir a vivir». «En la actualidad combino varios proyectos. Trabajo como vocal coach en Yamaha Music School, en plaza Barcelona, de Palma. Soy influencer y trabajo para marcas, en especial para crear contenidos en Tik Tok, donde tengo más de medio millón de seguidores, y en Youtube».

Su estancia en la Isla no puede ser más inspiradora y motivadora para Rosario, quien ha creado un dúo junto a Marc Witz. «El dueto se llama Descafeina2 y mantiene toda nuestra esencia artística. Desde que comencé, la música ha cambiado mucho, pero yo no. Mantengo mi esencia musical y me adapto a los nuevos tiempos». La música de la década de los años 70 y 80 es su preferida. «A nivel musical me encanta. Dos décadas inolvidables y a donde creo que la música está regresando».

Mujer polifacética y con mucho talento, estuvo durante cinco años en el mundo del teatro y la interpretación. «Hice varias obras, al igual que estuve de copresentadora en varios canales de radio y de televisión». Toca el piano, la batería y la guitarra. Ahora quiere volver a resurgir como el Ave Fénix, pero desde Mallorca. «Esta Isla es perfecta. Es un paraíso para vivir y trabajar. A nivel artístico me inspira mucho». Divertida, «y a veces demasiado intensa», le gusta disfrutar al máximo de la vida y de su profesión.