Torre vigía de Cap Blanc. Composición de la torre y de la vía láctea. | @rodillaphotography

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Hace tres años, Víctor Martínez Rodilla (Palma, 1975) planeaba ir de viaje con su familia a Italia. Decidió pedir consejo a un amigo, Óscar López (#oscarlagarrotxa), quien le dijo. «Si te compras una cámara tienes que aprender a usarla». Desde ese momento, Víctor entró en un mundo desconocido y apasionante de la mano de su amigo, que hizo de profesor. «Siempre me había interesado la Vía Láctea y las fotografías de estrellas y me adentré en este mundo».

Víctor trabaja desde 2006 como músico de la SimfoVents, la Banda de Música de Palma, donde toca el bombardino, un instrumento perteneciente a la familia del viento metal y que en términos profanos se le conoce también como tuba menor. «La música es mi trabajo, pero también mi profesión. Disfruto tanto con una actividad como con otra. Además, son como complementarias. La música es sonido, gente... con la fotografía que yo hago estoy rodeado de silencio, solo o con muy pocas personas…».

Sus fotografías suelen tener como protagonista la Vía Láctea, pero él busca algo más. «Me interesa también que las estrellas se encuadren dentro de otros elementos. Por eso, la planificación es muy importante es la fotografía nocturna. Debemos tener en cuenta que sea un día claro, encontrar un lugar con la mínima contaminación lumínica y que tenga elementos naturales que enriquezcan la imagen del cielo. Para ello nos nutrimos de herramientas como Google View, PhotoPills o Planit», señala.

Tormenta eléctrica sobre las islas Malgrats
Tormenta eléctrica sobre las islas Malgrats.

Al principio, Víctor iba solo en busca de esas imágenes que él ya había visualizado en su cabeza. «Es que no conocía a nadie. Ahora ya voy con otros compañeros con los que compartimos experiencias, pero también hay otros fotógrafos más celosos de su trabajo».
Víctor apenas siente interés por la fotografía urbana. «Además de parecerme muy difícil, si es sólo la parte arquitectónica no me atrae demasiado, y en cuanto al retrato de personas, soy muy tímido para pedir a alguien que pose para mí».

La evolución tecnológica puede parecer, y es cierto, que ha facilitado la labor a la hora de lograr imágenes tan atractivas. «Hace 50 años no se hubieran podido captar estas imágenes con tanta calidad, pero no se trata de disparar y ya está. «Nosotros usamos todo en modo manual para controlar la apertura de la lente, el tiempo de disparo y el ISO, que es la sensibilidad de captar la luz en el sensor. Son muchos parámetros, y si a esto añadimos que cada marca es un mundo y cada modelo es diferente, pues todo se complica», explica con una sonrisa.

Concurso y un sueño por cumplir

A pesar de llevar poco tiempo en el mundo de la fotografía, Víctor ya se está haciendo un hueco. Junto a Rubén Molina y Marc Marco representará a Balears en el concurso Reto Lumix, que se celebrará en septiembre en un lugar por determinar. Además, será uno de los participantes en el taller iNight sobre fotografía nocturna, que se celebrará en Madrid, pero de forma online. Hasta la fecha, Víctor sólo ha hecho fotografías en Mallorca por falta de tiempo, principalmente, y su sueño sería conocer la cadena montañosa italiana de los Dolomitas y fotografíar desde ahí su amado cielo.

Víctor con sus dos pasiones
Víctor con sus dos pasiones.