La lucha diaria del sector de la restauración ante las restricciones. | Julián Aguirre

Pizza Industria celebró la pasada semana 32 años desde su apertura en 1989. Un proyecto que hizo realidad su propietario, Carlos Navarro, tras dos años de viajes e investigación por Italia, Colombia y Estados Unidos.

Natural de Colombia, Carlos Navarro llegó a Mallorca hace 42 años para estudiar Turismo. Tras finalizar la carrera estuvo trabajando durante años en hoteles. «Mis padres, en Colombia, tenían un restaurante al que iban muchos artistas conocidos, como Chavela Vargas, María Dolores Pradera, Lola Flores, Carmen Sevilla, etc., y quizás por esa parte me venía a mí el ramo de la hostelería, así que pensé montar mi propio restaurante».

Hombre positivo, mira al futuro con optimismo y agradece lo que tiene. «Hemos tenido que endeudarnos con ayudas y préstamos ICO, pero considero que soy un afortunado y desde el principio, la filosofía de Pizza Industria ha sido dar un buen producto a precio razonable y buen servicio».

El 95% de sus clientes son residentes y durante este confinamiento muchos han seguido pidiendo pizzas para tomar en casa o en el trabajo, utilizando servicios de plataformas de reparto. «Tenemos hasta cuatro generaciones de clientes. Tanto aquí, en calle Industria, como en el local de Joan Miró, vienen desde niños a personas de 80 y 90 años a disfrutar de las pizzas».

Empezó con una carta de seis pizzas y ahora cuenta con cerca de una veintena de variedades, y son muy solicitadas las pizzas hechas al gusto, eligiendo cada cliente sus ingredientes. Las calzones y los nachos, con su salsa especial, hacen las delicias de los más exigentes.

Aunque durante este tiempo Pizza Industria abre con un horario de servicio para llevar, de 13 a 16 horas y de 19,30 a 22 horas, a partir de mañana, con la desescalada de las restricciones sanitarias, podrá instalar su terraza para que los clientes puedan degustar las pizzas allí mismo. «Abriremos cumpliendo todas las normativas», garantiza Carlos Navarro.