La lucha diaria del sector de la restauración ante las restricciones. | Youtube Última Hora

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Hace justo un año, Pedro Cañellas comenzaba un proyecto empresarial al hacerse cargo de la gestión del bar Ca ses Germanes, ubicado en la plaza Obispo Berenguer i Palou, en Palma. Sin embargo, al poco tiempo llegó la pandemia y él y sus trabajadores llevan viviendo ya muchos meses de nervios e incertidumbre, aunque Pedro irradia optimismo. «Cerramos en el confinamiento, luego abrimos la terraza, el interior con limitaciones, luego sólo la terraza y ahora lo único que se nos permite es que el cliente compre en el local y se lo lleve», explica Pedro.

Para hacer más visible su oferta, Pedro ha decidido aprovechar todo el espacio disponible y mostrar la gran variedad de productos dulces y salados en dos barras exteriores cada mañana: desde cruasanes a palmeras gigantes, pasando por diversas coques. «El cliente va respondiendo, pero antes uno de nuestros fuertes era la venta de tostadas y ahora no vendemos casi. Entre ellas destacan las que llevan aguacate, muy apreciados por nuestros clientes», explica Pedro. La misma suerte ha corrido la venta de sus no menos apreciados bocadillos.

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Los problemas vienen de lejos, antes de esta norma de ‘sólo para llevar’, cuando sólo en la terraza se podía atender a los clientes. «Si ya era difícil que salieran los números con la terraza, imagínese sin ella, pero nosotros continuaremos ofreciendo este servicio a nuestros clientes hasta que ya no podamos aguantar más». En los meses, pocos, en los que ha podido abrir tanto el interior como la terraza, Pedro ha contado con hasta cuatro empleados. Ahora sólo son dos.

Pedro cree que esta situación se va a prolongar «por lo que nos han dicho, hasta finales de febrero. Esperemos que podamos aguantar, y por nosotros no va a ser», asegura. Ca ses Germanes cuenta con otros dos locales, ubicados en las calles Alfons el Magnànim y Tomàs Villanueva i Cortés, que también están luchando para afrontar de la mejor manera esta difícil situación.

Gran variedad dulce y salada

Pedro Cañellas ha querido dar la máxima visibilidad a su oferta y por eso ha puesto dos atractivas barras en el exterior del local donde los ciudadanos pueden ver cruasanes, palmeras gigantes, bollos de crema..., además de coques de pimientos o de cebolla. Entre las bebidas, el café es el rey.

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