La mallorquina Helena Nicolau cautiva a mujeres sofisticadas de la nobleza y alta sociedad de medio mundo con sus joyas inspiradas en el mar y la naturaleza del Mediterráneo.

En tan solo cuatro años desde la creación de su propia marca de joyas, Helena Nicolau Jewellery, la mallorquina Helena Nicolau Pastrie (1976) ha cautivado con sus creaciones. Mujeres de todas las edades y rostros conocidos lucen sus anillos, pendientes, colgantes, etc. Revistas especializadas y del mundo de la moda se han hecho eco de sus colecciones. Hace unos días la revista Hello! ofrecía seis páginas con Helena mostrando en un reportaje gráfico su impresionante casa de Pollença, lo que le ha abierto un nuevo mercado para su firma.

¿Qué repercusión ha tenido salir en una revista como Hello!?

–Increíble, me ha abierto mercado. La publicación se centra en la villa de Pollença. Estoy casada desde hace 14 años. Conocí a mi marido en el Port de Pollença, nuestro lugar de veraneo. Hace doce años compramos allí un solar y en aquel entonces un gran amigo, Guillermo Reynés, del despacho de Arquitectura GRAS, acababa de terminar la carrera. Nos gustaban sus propuestas y estilo y nos pareció buena idea colaborar conjuntamente para que la construcción se integrase dentro del paisaje y espacios diáfanos. Lo que más destacaría de la vivienda es el enclave y las maravillosas vistas a la bahía del Port de Pollença, y la paz que trasmite.

¿De niña, siempre quiso diseñar?

–Desde pequeña siento un amor absoluto por las cosas bellas. Tengo raíces parisinas por parte materna y mi padre era arquitecto aquí en la Isla, así que tengo una sensibilidad muy conectada al mundo del diseño y la moda. Estudié en Madre Alberta y me gradué en la escuela de Artes y Oficios. Me dediqué al interiorismo durante diez años, trabajé para una empresa a nivel nacional y estuve colaborando con marcas de lujo.

DISEÑADORA DE JOYAS HELENA NICOLAU.

¿Cuándo decidió cambiar el interiorismo por el diseño de joyas?

–Cuando fui madre me planteé darle un giro a mi vida gracias al apoyo de mi familia y amigos. Hace cuatro años que lancé Helena Nicolau Jewellery, y sin embargo nunca quise dejar de lado el mundo del interiorismo, son dos disciplinas distintas pero que beben de la misma fuente y con un proceso creativo muy similar. Me gusta jugar con las formas, crear belleza pero sin sacrificar la funcionalidad y disfruto enormemente el proceso creativo tanto a la hora de decorar como de diseñar joyas.

La reina Letizia es una de sus clientas, pero también otras mujeres famosas lucen sus creaciones...

–La firma está destinada a una mujer selecta, de entre 25 hasta 70 años, mujeres únicas, elegantes, atrevidas, sofisticadas, femeninas y siempre con mucha personalidad. Además de la reina Letizia, han lucido mis joyas mujeres como Nieves Álvarez, Paula
Echevarría, Alba Flores, Luz Casal, Marta Torné, Elsa Pataki, Esther Acebo, Anita de Rey, Marta Hazas, entre otras.

¿ Y quién le gustaría que también las llevara?

–Sería un placer ver lucir mis joyas a mujeres como Carolina de Mónaco o Carlota Casiraghi, la reina de Holanda o la reina Rania de Jordania.

Además de crear, ¿cuáles son sus otras pasiones y aficiones?

–Estar con mi familia y amigos, viajar, hacer planes de chicas, nuestro llaüt... El mar, no podría vivir sin él. También me gusta cocinar, y no imagino un mundo sin espaguetis y bocadillos de tomate con jamón y queso.