Son las principales conclusiones de la memoria anual del Instituto Nacional de Toxicología. | Pexels

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El 45,5 por ciento de los 558 conductores fallecidos el año pasado en accidentes de tráfico sometidos a autopsia habían consumido alcohol, drogas o psicofármacos, y la mayoría de los que dieron positivo a alcohol, más del 80 por ciento, arrojaron tasas que duplicaban las permitidas.

Son las principales conclusiones de la memoria anual del Instituto Nacional de Toxicología sobre la incidencia del consumo de alcohol, drogas y psicofármacos en las víctimas de tráfico, presentada este martes y que recoge los análisis realizados a 766 fallecidos en accidentes viales, de ellos 558 conductores, 130 peatones y 78 acompañantes.

Los datos revelan que tras tres años de descenso en la cifra de autopsias positivas en alcohol, en 2019 han repuntado un 1,6 por ciento, en tanto que siguen al alza los datos de conductores fallecidos tras tomar alguna droga, que el pasado año se elevó un 7,9 por ciento. En concreto, desde 2016 se observa una tendencia en aumento del consumo de cannabis y cocaína.

Más del 80 por ciento de los casos positivos de conductores muertos dio una tasa de alcohol por encima del 1,20 gramos por litro, lo que supone una consumo al volante muy elevado. Seis de cada diez tenía entre 25 y 54 años.

Otro dato de la memoria apunta que una inmensa mayoría de los casos (96,1%) con resultados toxicológicos positivos correspondió a conductores varones, lo cual es un dato epidemiológico de gran transcendencia en el desarrollo de campañas de prevención de la siniestralidad vial.

«Si solo se hubieran puesto las mujeres al volante, estaríamos hablando de 25 veces menos de casos», ha enfatizado el director del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, Antonio Alonso, encargado de presentar la memoria.

De forma mayoritaria (87,4%) los conductores con resultados toxicológicos positivos conducían un turismo (45,3%) o una motocicleta o ciclomotor (42,1%), mientras que si se analiza la sustancia detectada el resultado fue el siguiente: el 61,8% fueron positivos a alcohol; el 44,1% a drogas y el 27,2% a psicofármacos.

Con respecto a los casos positivos a drogas (122 de los 558 conductores), e independientemente de si hubo consumos asociados a varias drogas, alcohol y/o psicofármacos, la que tuvo mayor prevalencia consumida sola fue cannabis (56,3%), seguida de cocaína (52,7%).

Respecto a los consumos asociados, el de alcohol y cocaína fue el más numeroso, (40,4%), seguido del consumo asociado de alcohol y cannabis (32,7%) y del de alcohol, cocaína y cannabis (21,1%).

La memoria también los resultados toxicológicos de las autopsias a 130 peatones: 49 (lo que es equivalente a un 37,7%) arrojaron positivo a alcohol, drogas y psicofármacos, aisladamente o en combinación.

La distribución por sexos en los peatones fallecidos es distinta a la distribución de conductores fallecidos, ya que el 81,6% de los peatones fallecidos por atropello con resultados toxicológicos positivos correspondió a varones y el 18,4% correspondió a mujeres. También diferente unan mayor prevalencia en los fallecidos de 45 años en adelante, un 63,3 por ciento de los casos.

El alcohol (65,3%), seguido de psicofármacos (34,7%) y las drogas (24,5%) fue la distribución de sustancias detectadas. En el caso del alcohol el 78,1% de los peatones fallecidos con resultados positivos a alcohol arrojó una tasa de alcoholemia igual o superior a 1,20 gramos por litro.

El director de Tráfico, Pere Navarro, ha agradecido el trabajo de Toxicología, porque los datos ofrecen un «retrato» de país y son extremadamente útiles para abordar las políticas de seguridad vial.

Navarro ha aprovechado para apelar nuevamente a la prudencia de los conductores después del aumento de fallecidos en las carreteras una vez finalizado el estado de alarma. «No estropeemos lo que hemos logrado», ha dicho el máximo responsable de la DGT, antes de señalar no existe una sola razón a esta incremento de víctimas en el que la situación por la pandemia «enrarece la conductas habituales».

«Hay un ansia por salir y también los conductores tienen sus problemas que llevan incorporados. Todo suma, pero nuestro papel es llamar la atención de lo que está pasando y emplear hasta donde sea posible la vigilancia», ha resaltado.

También el fiscal especial de Seguridad Vial, Bartolomé Vargas, ha hecho un llamamiento a la responsabilidad de los conductores y ha lamentado que el problema del alcohol siga estando tan presente.

«No podemos con él, el alcohol está estabilizado y sigue presente desde 2012», ha dicho Vargas para quien la solución debe ser multidisciplinar y con la implicación del sector sanitario para detectar a quienes tienen un problema con la bebida.

Vargas ha opinado que la respuesta penal al consumo de cannabis al volante es todavía insuficiente, pues hay pocas condenas.