En las últimas décadas el asociacionismo ha experimentado un fuerte auge en Mallorca, pero no solo en el ámbito social o político, sino abarcando toda clase de intereses compartidos por decenas de personas, desde la protección medioambiental a la defensa de los animales o numerosas aficiones que colman el tiempo de ocio de sus asociados. | Archivo

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Hace milenios que el ser humano se dio cuenta de que, en colaboración con otros, era capaz de conseguir cosas que a título individual resultarían inalcanzables. Durante décadas, en Mallorca las asociaciones han sido mayoritariamente de carácter político y social, pero en los últimos tiempos se han incorporado al asociacionismo mallorquín grupos dedicados a cuestiones más relacionadas con la satisfacción personal y colectiva, como la ecología, el bienestar de los animales, la artesanía y el ocio.

Cuando personas que ni siquiera se conocen, pero se sienten unidas por un objetivo común, se unen y actúan como grupo, son capaces de transformar e influir en la sociedad, al margen de instituciones y de corrientes oficiales. Aquí la clave es luchar por algo en lo que se cree y aportar, cada uno, su granito de arena en el proceso para lograr alcanzar una meta: bien sea la satisfacción personal a través de actividades culturales o de ocio, o bien transformar la sociedad.

Amics del Puig de Nofre

El Puig de Sant Nofre, a 254 metros de altitud entre Sineu y Sant Joan, forma parte de la possessió de La Bastida. En lo alto del promontorio hay una ermita en ruinas que corre peligro inminente de desplomarse definitivamente. «En 2016 un grupo de personas creamos la Associació de Amics del Puig de Sant Nofre para fomentar, defender, conservar el entorno natural y patrimonial de las zonas públicas de este lugar», explica el presidente de la entidad, Xavier Moratinos, añadiendo que «para nosotros, en este momento es importante establecer vínculos de colaboración con otros propietarios de la zona, promocionar y organizar actividades culturales, deportivas, ambientales, de ocio y de defensa del patrimonio relacionadas con las zonas públicas del Puig de Sant Nofre». Actualmente cada uno de los setenta amigos de este genuino entorno del Pla de Mallorca paga una cuota anual de diez euros para contribuir a la sostenibilidad de las actividades que se llevan a cabo.

Amics dels Vehicles Clàssics

Esta asociación con sede en Felanitx nació espontáneamente en 1990 cuando coincidieron dos conocidos en un taller para restaurar sus respectivas motos, una Bultaco Mercurio 155 y una Osa Fuelles. Poco tiempo después otros amantes de los vehículos clásicos repararon sus Osa Palillos, Peugeot 125, Ducson 49, Guzzi 65, Sadrian 125 y muchos otros modelos representativos, pero todos aquellos amantes de los vehículos antiguos no formalizaron su pasión compartida hasta 2001, cuando se creó jurídica y emocionalmente un grupo de personas que compartían la idea de disfrutar de estos vehículos tan emblemáticos. Actualmente la asociación cuenta con sesenta y nueve socios, la mayoría de Felanitx, aunque los hay de Sant Joan, Manacor, Campos y Palma. Según Llorenç Vadell, presidente de la entidad, «nuestro club actualmente es muy activo, asistimos a buena cantidad de ferias, organizamos salidas interesantes, divulgativas a distintos lugares de Mallorca, como museos públicos, particulares y cada año participamos en las Beneïdes de Sant Cristòfol que se organizan desde hace muchos años en Felanitx».

Hocicos y Picos

Esta asociación nació el verano del 2015, «fue una propuesta que surgió en la mesa de un bar tomando algo, entre un grupo de amigos, divagando sobre lo que podríamos hacer respecto a cualquier tema que nos gustase, queríamos aportar un poco de nosotros mismos al mundo», recuerda Kathy Nadal, su fundadora. Desde el primer momento de la asociación estuvieron presentes en la junta rectora la propia Katthy Nadal, Toni Durán, Chus Petita y Monica Pereira.

«La idea principal es colaborar en la protección animal, tema en el que colaboran muchas agrupaciones, pero creemos firmemente que cuantas más personas trabajen en conseguir este buen fin mejor será el resultado a nivel global», afirma Kathy Nadal, añadiendo que «si somos amantes de los animales, ¿por qué no les tenemos que atender? Es una bonita manera de ayudar a esos seres adorables que nos ayudan a existir en el planeta, así que es necesario recaudar fondos para ellos y lograr que las personas los conozcan para poder adoptarlos en mejores condiciones». Según Nadal, las redes sociales están muy bien a la hora de propiciar adopciones, pero «trabajar cara a cara, poder conocer a las personas que acogen a estos seres es muy efectivo y también es importante realizar actividades lúdicas, instructivas, gracias a las cuales las gentes sensibles te conozcan y tengan la posibilidad de apuntarse como casa de acogida o en régimen de voluntariado». Para la asociación Hocicos y Picos su proyecto de futuro es «continuar rescatando animales, conseguir mejorar la situación de los que han sido olvidados y conseguir que la gente sea consciente de la situación que están viviendo».

Amics del Moble Antic

Los cincuenta y dos socios de esta entidad se aunaron el 14 de junio de 2016 con el fin de contribuir activamente a la restauración y conservación de muebles antiguos, actividad que llevan a cabo en dependencias del Centre Cultural Sa Mina de Lloseta. Su presidente, Llorenç Vicens, fundador del grupo junto a Catalina Mora, Jaume Marimon, Francisca Fiol, Maria Isabel Arrom y Margalida Colom, asegura que «después de unos años de realizar esta actividad a solas planteé compartir la experiencia con otras personas que, como yo, sentían mucho interés por el mueble antiguo mallorquín y así formalizamos la agrupación». Se trata de un grupo de trabajo que sin ánimo de lucro se propone el objetivo de divulgar conocimientos acerca de la conservación y restauración de los muebles antiguos mallorquines. «Los socios de la agrupación llevan a cabo con sus propias manos la restauración de las piezas, las salvan del abandono, las hacen renacer para que recuperen su esplendor, su valor inicial», dice Llorenç Vicenç. Además «estas actividades de taller se complementan con excursiones culturales trimestrales relacionadas con nuestra actividad, como visitas a museos, possessions y palacios que contienen una gran riqueza en mobiliario antiguo».

Societat de Matemàtiques

Fue fundada por el licenciado en Químicas y Profesor de Matemáticas Josep Lluís Pol y la preside actualmente el doctor en Matemáticas por la UIB Daniel Ruiz Aguilera. «En el año 2005 reflexionamos acerca de la inexistencia, entonces, de una sociedad de matemáticas en Mallorca, así que decidimos crear toda una serie de grupos de trabajo tutelados por profesores, una quincena de personas en total, que teníamos el denominador común de querer ver el mundo desde el prisma de las matemáticas», dice Josep Lluís Pol y «la principal labor de la Societat Balear de Matemàtiques siempre ha sido la divulgación de esta ciencia a nivel del público en general, acercando el mundo de los números de una forma atractiva a todo tipo de personas».

Pero desde la asociación también se potencian las matemáticas entre el alumnado mediante diversas iniciativas relacionadas con ámbitos especialmente atractivos, como la astronomía o la divulgación de la vida y obra de destacados científicos; precisamente en 2017, la Societat Balear de Matemàtiques y el IES de Marratxí prendieron hogueras en lo alto de cuarenta torres de defensa del perímetro de vig ilancia de Mallorca con el fin de rendir homenaje al matemático Joan Binimelis, diseñador en el siglo XVI de un mapa geográfico de atalayas defensivas de la Isla. Según Daniel Ruiz, presidente de la entidad, el más próximo futuro de la entidad empezará a materializarse el 19 de marzo en el Palma Arena, Son Moix, Inca, Manacor y Campos, con motivo de la celebración de las Proves Cang ur, concurso preuniversitario de matemáticas que se organiza en más de treinta países con el objetivo de acercar esta ciencia a los más jóvenes e intentar despertar su interés a través de los enigmas matemáticos que se plantean.