Adara Molinero y su hermano se sinceran sobre el maltrato que sufrieron en su infancia en televisión.

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Los hijos de Elena Rodríguez, Adara y Aitor Molinero, protagonizaron la entrevista principal del último Sálvame Deluxe. En ella, hablaron de su relación con su padre y su madre y, sobre todo, de cómo vivieron la época en la que una pareja de esta última les maltrataba, algo que anticipó la exsuperviviente en El puente de las emociones.

Aunque se sinceraron sobre todo ello, hay cuestiones a las que no dieron respuesta. Aitor se negó a responder a todo lo que abarcaba su distanciamiento con su padre, Jesús Molinero. «No voy a contestar nada relacionado con él para no tener más problemas». Sin embargo, este no se mostró cerrado ante la idea de la reconciliación: «Es posible el entendimiento, pero él se piensa que yo soy de una manera y soy de otra».

Para introducir el maltrato que sufrieron por parte de un exnovio de Elena, María Patiño quiso saber si habían tratado el tema entre ellos: «No mucho, pero creo que a Adara le afectó mucho más porque era mayor, yo apenas me acuerdo», reflexionó Aitor.

«Nunca vi que maltratara a mi madre, pero recuerdo un día que estábamos en la cama riéndonos y hablando, vino y pegó a Adara», contó Aitor. La aludida, que también lo recordaba, explicó angustiada: «Llegó un momento en el que ni reíamos ni hablábamos para que no nos pegara, teníamos mucho pánico».

«Era una persona muy agresiva, no entendía el comportamiento de los niños. Mi madre estaba continuamente triste... hasta que nos cambiamos de casa y no le volvimos a ver», añadió Adara.

Después, Aitor quiso compartir otro de sus peores recuerdos: «Una vez estábamos en un chalé en Navacerrada y me bajó por las escaleras levantándome por la oreja». Respecto al maltrato sufrido por Elena, ninguno de ellos recuerda haberlo presenciado explícitamente, pero hay matices.

«La trataba con mucha agresividad, una vez íbamos en el coche y tiró su móvil por la ventana», contó Adara, que más tarde reconoció tener secuelas de esta situación, que se alargó hasta unos siete años: «Creo que por eso siempre estoy a la defensiva y soy tan impulsiva».

De cara al futuro, los hermanos se proponen mantener una buena relación entre ellos y aclarar las cosas con su madre. «Por un lado es necesario hablarlo, pero por otro es tan doloroso... de todas formas, necesito saber cómo lo vivía todo ella, qué pensaba», dijo Adara.