Sara Esteban tiene expuesta parte de su obra en el jardín de su casa.

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Sara Esteban, nacida en Inca pero residente en Palma desde hace 15 años, ha trabajado en una sociedad estatal hasta que el coronavirus ordenó echar el cierre, lo cual la ha obligado –nos ha obligado a todos– a quedarse en casa, donde se le ha despertado una afición, la pintura, a la que el quehacer diario la había dejado adormecida.

Pero no es pintura sobre tela, papel o cartón, sino sobre teja. ¿Que por qué sobre teja? «Porque cuando pintaba de pequeña, lo hacía sobre las tejas que encontraba en el patio de la casa de mi abuelo. Y también porque me gusta pintar sobre espacios pequeños. Y eso que fui a clase de dibujo y pintura sobre lienzo, pintando bodegones, paisajes… Pero, la verdad es que no me llamó la atención. Por eso volví a las tejas, pintando, primero, con carboncillo, y luego con pintura, sobre todo cuando Miguel Enseñat, que es de Andratx, me animó a que siguiera pintando sobre ellas, facilitándome lo que necesitaba para ello, pintura, espacio, tejas, etc, convirtiéndome de este modo en una pintora autodidacta, pues aparte de esas clases de dibujo que recibí de niña no he ido a ninguna escuela, sino que lo he hecho todo a base de pintar y de inspirarme en mis viajes, experiencias vividas o estado en el que me encuentre. ¿Que cuál es mi técnica? Yo diría que mixta. Pinto con todos los materiales».

El fútbol, su gran pasión

Pues como decimos, ahora, confinada, sin tener que dedicar tiempo a lo cotidiano, ha vuelto a pintar. Y lo ha hecho, ¡cómo no!, sobre teja. ¿Temática? Muy diversa. Porque a día de hoy habrá pintado unas 40 tejas, con temas distintos: paisajes, flores, fondos marinos con peces y caballitos de mar, brujas, varios don Quijotes, mujeres futbolistas, «pues el fútbol –nos dice– es mi gran pasión. Desde pequeña he jugado a fútbol en los equipos AD Inca Futbol sala y selección balear. Creo que antes que yo –dice–, en Inca ninguna chica jugaba a fútbol femenino. De hecho, tengo en casa una placa que me dio el alcalde que así lo pone».

«Y como se suspendió la liga femenina de futbito –sigue–, pasé al fútbol de once jugadores, fichando por el CD Algaida, donde subimos a categoría nacional, siendo ese año llamada por la selección balear. Los últimos años como jugadora defendí los colores del Port de Pollença y Santa Ponça. Ahora soy entrenadora del Urbanizacions Grupo Osa femenino. Y soy fan de la jugadora del Barça, la felanitxera Mariona Caldentey (a la que dedica una teja), de la también barcelonista Patricia Guijarro y de Virginia Torrecilla, del At. de Madrid».

Tema erótico-lésbico

Y… pues que regresando a la pintura, ahora, y desde que comenzó el confinamiento, nos dice que «estoy trabajando en temas erótico-lésbicos, inspirados en la Vie parisienne y, muy particularmente, en las vidas de Gerda Wegener, pintora e ilustradora erótica danesa, y Lili Elbe, o La chica danesa, que nació hombre –Einar Wegener, se llamaba–, a quien Gerda apoyó en su transición a mujer transexual, cosa que consiguió en 1930, lo que la convirtió en la primera que cambió de sexo. Y si lo hago es porque pienso que hoy debemos seguir apoyando y dando visibilidad al transgénero y LGTB, lo digo porque respeto la libertad y la diversidad».

«Hasta el Papa –puntualiza– dijo que quien rechaza a un homosexual no tiene corazón humano. No sé cuándo haré la exposición sobre este tema, pues lleva mucho tiempo, entre otras cosas porque no he pintado mucho sobre él, pero seguro que la haré».

Mientras tanto, y a medida que las va terminando, coloca las pinturas sobre teja, una al lado de la otra, en el patio de su casa, «y si la gente me pide verlas, yo, encantada, les abro la puerta y se las enseño».