El ‘Yacht Express’ visitó el puerto de Palma a principios de este mes. | Redacción Local

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El pasado sábado, el puerto de Palma, cerrado al tráfico con excepción del transporte de alimentos y productos de primera necesidad, recibió un buque de transporte de yates. Se trata del HC Melina, de 6.577 toneladas, que se añade a la lista de unidades de este tipo registradas durante el mes de marzo, una vez ya establecido el estado de alarma.

Procedente del puerto de Southampton (Reino Unido) permaneció en los muelles comerciales durante toda la jornada, para zarpar de nuevo al domingo rumbo a Malta, una vez finalizadas las operaciones.

No es la primera vez que un carguero que transporta yates visita Palma durante el confinamiento. Así, el Yacht Express, uno de los mayores buques de este tipo, llegó la semana anterior procedente de Port Everglades (Florida, Estados Unidos), para descargar su valiosa mercancía. Esta visita se sucedió a otras dos de la misma índole, a cargo de los buques Panagia y Heerengracht, en días previos.

Con la declaración del estado de alarma, ha quedado restringido el tráfico marítimo al transporte de carga y abastecimiento de productos básicos y carburantes, que realizan a diario los ferries en comunicación con la Península, junto a petroleros. Sin embargo, al ser considerada ésta operativa como carga, los buques destinados al transporte de yates también han podido amarrar en Palma, para botar sus embarcaciones privadas de lujo.

El Yacht Express transportó en su interior una docena de yates, parte de los cuales serán liberados para ser trasladados a sus respectivas marinas y clubes de Mallorca por sus responsables, con una autorización especial. Se trata de una excepción al decreto de alarma, que en la actualidad supone el bloqueo de todos los puertos deportivos y prohíbe la navegación de recreo y llegada o salida de embarcaciones.

Con sus 17.951 toneladas y 208 metros de eslora, el Yacht Express aloja las embarcaciones en un dique inundable para facilitar la carga y descarga de los yates. Desde la capital mallorquina zarpó rumbo a Fos Sur Mer, cerca de Marsella. Por su parte, el Panagia, realiza la descarga mediante grúas. Este buque llegó procedente de Antigua, en el Caribe, mientras el Heerengracht zarpo de los Países Bajos, recaló en Southampton (Reino Unido) y partió hacia Niza, en Francia.