Pandemia de coronavirus

El tardeo, en cuarentena

| Palma |

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Salas cerradas. Las salas de fiesta de Santa Catalina, como Kaelum, la sala Luna o Sabotage cerraron este sábado sus puertas. La fiesta y el Tardeo de Palma tendrán que esperar a que todo vuelva a la normalidad.

Salas cerradas. Las salas de fiesta de Santa Catalina, como Kaelum, la sala Luna o Sabotage cerraron este sábado sus puertas. La fiesta y el Tardeo de Palma tendrán que esperar a que todo vuelva a la normalidad.

El ambiente en la zona de Santa Catalina estaba este sábado enrarecido. Cabezas gachas, miradas desconfiadas y un silencio chillón eran las sensaciones dominantes en la zona. Siguiendo las advertencias de las autoridades, muchas personas comenzaron la cuarentena y algunos empresarios echaron el cerrojo, comenzando por los propietarios de salas como Kaelum, Luna, Sabotage, etc quienes el viernes por la tarde publicaron en sus redes sociales que cerrarían ante la epidemia de coronavirus.

El tardeo, en cuarentena

El Mercat de Santa Catalina, destino del inicio para muchos fieles al Tardeo, ya presagiaba que por la tarde no habría ni un alma paseando por la calle San Magín, Fábrica y otras que respiran ambiente de gente de un lado a otro en busca de locales de copas, música y buen ambiente. Algunos aparecían por la barra de algunos de los bares del Mercat como La Tortillería, bar de’s Mercat y Can Frau. Silvia y Marga, dos amigas que cada sábado comienzan tomando unas cañas en la zona confesaban, «estamos tomando la última caña ya que después nos vamos a casa y a saber cuando nos volvemos a juntar», comentaba Marga a quien le habían comunicado del hotel en el que trabajaba que prescindían de ella. «Como verás no estamos celebrando la situación que nos lleva esto del coronavirus».

En las redes sociales los usuarios presumen de civismo con la etiqueta ‘Yo me quedo en casa’ y similares, adjuntando imágenes y vídeos de las actividades que realizan durante el aislamiento. Para otros, 14 días de confinamiento son impensables como en el caso de Javier quien espera a tres amigos, «teníamos pensado salir como cada sábado por la tarde pero sólo tomaremos un variado y un par de cervezas. Luego a casa».

Con las salas de fiesta y los bares cerrados, el tradicional Tardeo, que se celebra en la barriada palmesana todos los sábados, fue cancelado. Aun así, algunas personas decidieron que era un buen día «para tomarse la última copa».

Palma, dISCRETO, Tardeo

En la puerta del mercado el vendedor de la Once repartía suerte pero a diferencia de otros sábados al mediodía, tenía menos venta. Por el contrario, Sebastián del puesto de verduras María de Porreres, quien tomaba una caña y un pincho en Can Frau con Andrea y Marga, confesaba «para mí ha sido un buen sábado. He vuelto a ver a gente que hacía tiempo que no venía a comprar. Clientes que vuelven y llenan sus cestas. Y eso que no tendremos problemas de abastecimiento, pero la gente se lleva de todo para sus casas».
Por el contrario, Marga que trabaja como camarera los fines de semana en el Molly Malone, otro de los imprescindibles destinos para los fervientes a la movida de los sábados por la tarde, confiesa que «hoy ni trabajo, ni salgo de marcha. Me tomo esta copita de vino blanco y me retiro a casa. Hay que hacer caso de las recomendaciones para combatir entre todos extender más la epidemia».

Ante la presencia de la cámara fotográfica muchos daban la espalda al objetivo: aunque no evite que estas personas saliesen a la calle, la presión social está cuajando y muchos palmesanos no quieren ser juzgados por sus conciudadanos como confesaron un grupo de siete amigos que salieron, sin mucha fiesta, a celebrar la despedida de soltero de uno de ellos. «No queremos fotos. Nos hemos quedado sin poder ir a ninguna discoteca o pub. Nuestro amigo se casa en mayo, esperemos que podamos salir otro día a celebrarlo, cuando todo esto haya pasado».

En la terraza del Cuba y Havanna algunos turistas tomaban unas copas, una imagen que dista mucho de la clientela, en su mayoría residente, que llenan el aforo de los locales de la zona.

Haciéndose eco de las imágenes difundidas desde Italia, en las que se puede observar a la gente montando sus propias fiestas en los balcones, algunas salas han seguido esta tendencia. Bajo el lema ‘No podemos salir, ¡pero podemos bailar!’, el Kaelum ofreció una sesión de música en directo a través de Facebook Live y Directo de Instagram.

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Magi
Hace 6 meses

Y a esta gente de la foto, les hablan sus amigos o familiares porque se ha de ser Ben curt para salir sabiendo como está el tema. Espero que en sus trabajos prenguin nota, despido inmediato por insolidarios.

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Pere Joan
Hace 6 meses

Aquests de sa foto, en bon mallorqui " han de estar ben cremats per sortir "

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Pepe García
Hace 6 meses

Irresponsables que salen cuando han pedido lo contrario. Por eso el estado debe actuar.

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Joel
Hace 6 meses

Los de la foto y los cuatro irresponsables que pasearon ayer por el tardeo, ya tienen que estar desesperados para salir a ver qué pillan, sabiendo como está el tema, eso es lo que se llama, desesperación con todas sus connotaciones. Bueno esperemos que no haya más irresponsables, por el bien de todos.

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No todo es negativo.
Hace 6 meses

Por fin, los vecinos de la zona podrán descansar!!

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