Antón, con su madre, y el teclado que ésta encontró en un contenedor. | Click

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El pasado 14 de diciembre, de la mano del director mallorquín Antoni Caimari, se celebró el Festival de Cine Internacional Films Infest 2019, donde Antón Cortés, conocido como ‘El niño prodigio del piano’, no solo fue galardonado con el premio Artista Revelación, sino que también acompañó al piano a la actriz y cantante mexicana Laura Zapata, además de tocar un tema de su repertorio y acompañar con su música todas las entregas de premios, que fueron más de 25.

Antón Cortés tiene 12 años, es de Palma y de raza gitana, de lo cual se siente muy orgulloso. Además de pianista flamenco, pertenece a la Asociación de Artistas y Cineastas de Mallorca, que preside el citado Caimari. En la actualidad, Antón está estudiando 1º de ESO, sin que haya suspendido ningún curso, estudios que alterna con los de piano, pues nos dice «que ahora lo que me interesa es mejorar el lenguaje musical, estando entre mis objetivos hacer que el piano flamenco evolucione conmigo, tal y como lo siento. Por eso, necesito aprender y desarrollarme. ¿La fama…? Hoy es lo que menos me interesa».

La vida de Antón cambio en el año 2016, «que fue cuando mi madre, Mari Ángeles Marín Santiago, se encontró un teclado en un contenedor de basura. Lo trajo a casa y me lo dio. Y yo… Pues la verdad es que antes de ese día no me había planteado tocar ningún instrumento musical. Vamos, que ni tenía afición por la música, a no ser que fuera el flamenco. Y música para escucharla solamente y... Pues que ese teclado, para mí, fue como un juguete, ya que empecé jugando con él, tratando de sacar temas de oído, nada de solfeo y cosas de esas, hasta que me fui dando cuenta de que esos temas salían, no diré que fácilmente, pero salían. Y salían bien. Todo, a través de un sistema que yo mismo creé, que ha funcionado y que cada vez funciona mejor. Incluso, cuando tengo que adaptar alguna canción a mi forma de tocar e interpretar, como sucedió con La Llorona, que cantó Laura Zapata en la clausura del festival, a quien acompañé al piano, lo hice en dos días. ¿Que por qué mi música gira en torno al flamenco…? Pues porque es la música que he escuchado desde que nací». Los padres de Antón ven con ilusión los avances que está consiguiendo, por lo que le han puesto un profesor de música, Llorenç Prats Bosca, pero, sin abandonar los estudios del instituto, cosa que el chico está haciendo, pues cuando llega a casa, hace primero los deberes y luego dedica tiempo al piano. Al preguntarle en qué músicos se inspira, Antón los nombra: Paco de Lucía, Camarón de la Isla, Chopin y Debussy. Vamos, que lo tiene claro. Como también tiene claro que no le gusta ser el centro de atención y que la fama debe de esperar, «ya que ahora mismo estoy centrado en mejorar el lenguaje musical, lo cual me ayudará a mejorar como pianista flamenco pues, como le he dicho, es la música que escucho desde el día que nací». El joven podría dar un con concierto en Japón el próximo verano.