El influencer mallorquín, que cuenta con miles de seguidores, presenta su libro. | T. Ayuga

3

Llega acompañado por sus padres, Maximiliano y Paola, y por su representante, Luis. A sus 17 años recién cumplidos, Naim Darrechi (Palma, 2002) es toda una figura en las redes sociales. A día de hoy cuenta con 1,2 millones de seguidores en Instagram y sus vídeos de Youtube obtienen cientos de miles e incluso millones de visitas, sobre todo si todo temas más del corazón y sexuales.

¿Cómo empezó todo?
— En 2016 había una aplicación que se llamaba Musicali (actual Tic Toc) y se puso de moda subir vídeos. Algunos se viralizaron y también fui uno de los primeros en subirlos a Instagram.

¿Cuál es la razón de haber publicado este libro?
— En este libro cuento temas más familiares y expreso sentimientos de los que antes no he hablado, como una relación con una chica.

¿Quién es Ángela Mármol?
— (Se ríe). Es mi novia. Pero no hablo de ella en el libro. La chica es de otra relación. Ángela es de Barcelona y voy bastante ahora allí, donde me junto con otros influencers porque en Palma no tengo mucha gente con la que pueda trabajar y en Barcelona es donde está todo el ‘bacalao’.

¿Has escrito el libro?
— Mandaba audios a una escritora y ella lo plasmaba en papel. Luego le daba mi estilo.

¿Te gusta leer?
— No he leído muchos libros, para qué te voy a engañar, pero sí me gustan los de autoayuda.

Parece un poco anacrónico publicar un libro en papel, ¿no?
— (Interviene su padre). «Es una forma de estar más cerca de sus seguidores. Una chica nos dijo que tener el libro era una forma de tener cerca una parte de él».

¿Ganas dinero?
— Ser un influencer te convierte en un medio de comunicación y sí, hay dinero. («Preferimos no hablar de cantidades, pero sí podría vivir él tranquilamente de esta actividad. En este mundo no se trata tanto de número de seguidores, sino de lo que trasmitas y, si tu imagen gusta a una marca, se fijará en ti», explica su representante). Y su padre añade: «Es más importante una cuenta de 500 mil seguidores activa, con mucho feedback, que no una de un millón, pero que no haya comentarios».

¿Quién edita los vídeos de Youtube?
— Yo. Me acostumbré desde un principio, a pesar del tiempo que cuesta. He intentado que los editaran otros, pero se ha convertido en algo muy personal. Y en cuanto a las fotos de Instagram, sí que tengo un fotógrafo profesional.

No debe ser fácil ser tan joven y mantenerse con los pies en el suelo.
— Tuve una época bastante tonta, pero ya he pasado. Para mi edad y lo que me ha pasado, fui lo menos tonto de todo lo que podría haber sido. Pero he cometido muchos errores y los seguiré cometiendo.

Sus vídeos más visitados son los que habla de chicas.
— Sí, a veces da un poco de pena que los comentarios más superficiales sean los más seguidos y que cuando haces un vídeo donde muestras algo más profundo no tenga tanta repercusión.

¿Sigues estudiando?
— Sí, voy al Sant Josep Obrer y estoy en 4º de ESO. Más o menos voy a curso por año.

¿Cómo han vivido tus padres este fenómeno?
— (Contestan ellos). Fue duro al principio. Lo que más nos preocupa es que tenga los pies en la tierra.