Ayer por la mañana, Sebastiá Rubí, de Bodegas Maciá Batle, reunió a un grupo de amigos para dar el ‘su’s a la vendimia. | M. À. Cañellas

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Este miércoles, a primeras horas de la mañana, el dueño de las Bodegas Maciá Batle, Sebastiá Rubí, acompañado de un grupo de amigos, dieron el sus, un año más -y van 15- a la vendimia.

Primero, se concentraron en las Bodegas Maciá Batle, de Santa María, para, desde allí trasladarse a sa Torre de Maciá Batle, de Santa Eugenia, donde se hizo el simulacro de la primera poda -aunque fue una poda real, puesto que Rubí con su trinchet cortó un par de racimos- para reunirse a continuación a manteles y dar cuenta de las ricas viandas de la tierra, regadas con vinos nacidos de las parras del lugar donde nos encontrábamos. Amenizó la mañana el grupo de havaneras Ben Trampats.

Según nos explicó Ramón Servalls, este va a ser un año bueno, al que han beneficiado las lluvia caídas en los últimos días. «En total, aquí vendimiaremos un millón de kilos, de los cuales llevamos ya vendimiados unos 150.000 de Chardonnay. En total, las uvas son Premsal Blanc, Manto negro, Cavernet Souvignon, Merlot, Shirah, Gorgollassa y el citado Chardonnay, además de un Souvignon Blanc, que lo hacemos por primera vez. En cuanto a la producción, el 30 por ciento de la misma es de vino blanco, el 15 por ciento es de rosado y el resto de tinto.

La vendimia, que es de muy buena calidad -señaló Servalls- es superior a la del año pasado en un 25 por ciento.