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EFE-NACIONES UNIDAS

La Asamblea General de la ONU adoptó una Declaración Universal sobre la Clonación Humana, pero su carácter no obligatorio no impedirá las investigaciones con fines terapéuticos en los países partidarios de que éstas prosigan.

Tras acaloradas discusiones durante tres años entre los defensores y detractores de la clonación humana con propósitos médicos, los 191 países de la Asamblea General lograron adoptar ayer, viernes, la Declaración Universal sobre Clonación Humana.

Aprobada por 71 votos a favor, 35 en contra y 43 abstenciones, el documento insta a los estados miembros a tomar medidas para proteger adecuadamente la vida humana en la aplicación de las ciencias biológicas.

Específicamente prohíbe «todas las formas de clonación de seres humanos en la medida en que sean incompatibles con la dignidad humana y la protección de la vida humana».

En el documento se reconoce el imperativo de impedir la explotación de la mujer en la aplicación de las ciencias biológicas, por ser quien aporta los óvulos para la clonación.