0

El combustible es un gasto derivado del uso de un vehículo particular que puede suponer un buen mordisco a la economía a finales de mes. Sea por razones prácticas o de preferencia, utilizar el coche todos los días conlleva un precio en gasolina o diésel que hay que tener en cuenta.

Por eso, aunque no vaya a ahorrarnos un depósito entero, es conveniente aplicar una serie de consejos a la conducción diaria que ayudan a frenar un mínimo el consumo del coche. Estar atento a la hora de repostar y elegir bien el lugar es otra manera de recortar los gastos.

Desde el Real Automóvil Club (RACE) recomiendan seguir los siguientes consejos, que mezclan tanto recomendaciones al volante como en las estaciones de servicio.

Quizás la planificación no sirva para los traslados diarios, pero en caso de salir de viaje una ruta organizada nos ayudará a llegar antes al destino y ahorrar hasta un 14% de combustible.

Evitar llevar el maletero muy lleno también es una forma de recortar el consumo. Según el RACE, 100 kilos de peso innecesario pueden aumentar el gasto hasta en un 6%.

Además de ser uno de los elementos que más influyen en la seguridad vial, también lo hacen en el consumo de combustible. Llevar la presión correcta en las ruedas ayudará a reducir el consumo.

Si el vehículo es de gasolina, lo mejor es arrancar e iniciar la marcha; mientras que en el caso de los diésel es mejor esperar unos minutos antes de salir. En ambos motores, nunca hay que pisar el acelerador al arrancar ni abusar de la primera marcha.

El uso (o mejor dicho, abuso) del aire acondicionado puede aumentar significativamente el gasto de combustible. No hay que pasar calor en el coche, pero sí regular el climatizador de forma sensata.

Y si se da la situación de estar en parado lo mejor es apagar el motor. En posición inactiva, con el aire apagado, un motor encendido puede consumir más de 100 centímetros cúbicos de carburante.

Una conducción suave, sin acelerones y manteniendo una velocidad constante ayuda a controlar el gasto. También es recomendable el uso del freno motor para aumentar el rendimiento.

Busca siempre las estaciones de servicio que, sin perder calidad, sean más baratas. Además, no es aconsejable llenar los depósitos hasta su máximo, ya que el gas que producen los carburantes pueden provocar demasiada presión en el depósito y aumentar el consumo.

Por otro lado, no está de más echar un vistazo a las tarjetas de fidelidad de las diferentes gasolineras, ya que al final pueden suponer un ahorro al final de mes, si bien no en combustible, en otro tipo de ofertas.