El nuevo Pulsar guarda un gran parecido con el resto de los últimos productos de la marca japonesa, como el nuevo Qashqai o el X-Trail.

Nissan vuelve a la carga en el segmento C con este nuevo vehículo después de años de no encontrar su sitio. El Almera sí tuvo su cuota de mercado en Europa, pero lo aguantó excesivos años sin apenas cambios estéticos al final. Este fue sustituido por el Tiida, que supuso un rotundo fracaso, ya que parecía más enfocado a otros mercados, con una estética anticuada. Curiosamente el Almera recibió ya el nombre de Pulsar en algunos países.
Nissan ahora parece que vuelve a intentarlo con fuerza con este nuevo Pulsar que, sin tener un diseño muy innovador, sí que cuenta con unas grandes cualidades.

Estéticamente, el nuevo modelo cuenta con un diseño moderno, sin ser excesivamente rupturista, que tiene un gran parecido con buena parte de la nueva gama de vehículos que Nissan va poniendo a la venta. Por ejemplo, tiene un parecido razonable con el Qashqai, sin ser del mismo segmento.

La parte delantera se caracteriza por tener unos faros más o menos rectangulares, con los intermitentes en la parte de interior del faro, lo que le da una cierta modernidad. Es una pena que no lleve luces tipo LED diurnas, ya que se mantienen encendidas las luces antiniebla.

La parte posterior destaca por tener unos faros un poco más modernos y prominentes, que recuerdan en cuanto a forma a los del 208. Los parachoques posteriores cuentan con una parte negra en la parte baja, lo cual le da una apariencia más deportiva.

PROPULSORES
En cuanto a los propulsores, la nueva gama de motores turboalimentados del Pulsar cuenta con un motor de 1,2 litros DIG-T de gasolina de 115 CV, mientras que el motor dCi de 1,5 litros proporciona 110 CV y 260 Nm de par, que es el que hemos probado nosotros. Un motor de 1,6 litros y 190 CV de gasolina turbo se unirá a la gama a principios de 2015.

En cuanto al rendimiento de este propulsor de gasoil de 1.5 litros, el motor se encuentra muy cómodo en bajas vueltas, es decir entre las 2.000 y las 3.000, porque cuando sube más de revoluciones, la aceleración se produce de forma mucho más lenta. En las recuperaciones se muestra también un poco más «vago».

COMPORTAMIENTO
En lo referente al comportamiento en carretera, los ingenieros de la marca japonesa han optado más por la comodidad, con lo que el sistema de suspensión es bastante blando y en las curvas un poco cerradas el vehículo tiende a subvirar en exceso, aunque es muy fácil que vuelva al trazado que le marques.

Del interior cabe destacar toda una serie de aspectos importantes. La calidad de los acabados es buena, con pocos plásticos y telas, lo cual se agradece. El espacio para los ocupantes de las plazas posteriores es el más conseguido de los vehículos del segmento C, con lo que tres adultos pueden viajar sin estrecheces de ningún tipo.

El maletero, con 385 litros, sin ser el más capaz del segmento, sí que cuenta con el espacio suficiente para poder llevar dos o tres paquetes grandes.

El equipamiento del Pulsar es bastante interesante. La unidad que llevábamos contaba con el acabado N-TEC, que integra elementos tan interesantes como pantalla táctil, cámara posterior, indicador de la presión de los neumáticos, ordenador de abordo, navegador por voz, arranque sin llave, etc.