Miquel Martorell , el propietario, gran amante de los coches y las motos antiguas | Teresa Ayuga

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Miguel Martorell es un gran amante de los coches y las motos antiguas. Su su afición seguro que le viene de su trabajo, mecánico de toda la vida, de ahí que no resulta extraño que le apasionen los vehículos a motor, aunque no comenzó a aumentar su colección hasta después de su jubilación.

En la actualidad, a sus 77 años, explica que tiene varias motos y dos coches, uno de ellos este magnífico modelo de Mercedes 180 Ponti de 1961 y que adquirió en 2007. Martorell comenta que «siempre me ha gustado coleccionar vehículos, aunque en realidad primero empecé con motos y luego con coches. Uno de los coches que mejor recuerdo fue un Citröen Tiburón.

La adquisición de este Mercedes fue una casualidad, ya que se lo compré a un policía local de Palma que lo tenía en el tapicero y la factura subió demasiado, tanto que no podía hacer frente a ella; de ahí que me ofrecí a comprárselo y cerramos el trato. La verdad es que es un coche elegante y muy robusto, como dirían muchos, un Mercedes, que más se puede decir».

Y es cierto que poco más se puede añadir de este clásico por el que parece que no pasan los años, ya que Martorell con sus conocimientos de mecánica se ha encargado de tenerlo siempre a punto. «Un coche como éste necesita poco mantenimiento, es muy fiable y sólo hay que hacer lo justo para que siga circulando como el primer día. Son coches acordes con la fama que tienen», dice.