Una vez introducidos los 50.000 mejillones previstos se tardarán 83 días en filtrar toda el agua de Alcudiamar.

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El puerto turístico deportivo de Alcudiamar ha puesto en marcha un proyecto de repoblación con mejillones mediterráneos o de roca, procedentes de las bateas de Menorca, en sus aguas portuarias que tiene como objetivo la mejora de la calidad, la transparencia, el estado ecológico y la capacidad de este medio, además de poder albergar una mayor presencia de vida marina.

La iniciativa nace de un primer intento a raíz de una idea original de Astilleros de Mallorca, que se realizó el pasado mes de mayo en el puerto de Palma. La mortalidad de los mejillones fue alta debido a las elevadas temperaturas del agua del mar. Ahora en Alcudiamar continuará este proyecto con el apoyo de expertos para buscar la supervivencia del mejillón en los puertos y, a la vez, mejorar el entorno marítimo y sus aguas.

Microplásticos

El proceso se conoce como biorremediación y consiste en utilizar organismos vivos para recuperar un medio ambiente alterado por contaminantes a su condición natural, incluidos los microplásticos. En una primera fase, Alcudiamar ha instalado cinco jaulas de mejillones que se revisarán cada semana para verificar su supervivencia y su capacidad de filtrado. Todo ello se llevará a cabo a través de la empresa Desafío en Azul, que coordinará la labor de técnicos, biólogos y veterinarios, además de garantizar el bienestar animal. Los expertos prevén que en primavera se podrá conseguir una correcta biorremediación. Alcudiamar calcula que necesitará 50.000 mejillones para filtrar 3.600.000 litros cada 24 horas, lo que supondrá que cada 83 días se filtraría toda el agua del interior del puerto.