Imagen del torrente lleno de agua esta madrugada del viernes en Sant Llorenç. | Llorenç Femenias

Cuatro años después, unas lluvias torrenciales han puesto en alarma al Llevant de Mallorca. En Manacor, cuatro familias se han visto obligadas a salir de su casa por el riesgo al desbordamiento del torrente de na Borges. En Sant Llorenç la cosa no ha ido a más, pero el miedo a que se repitiesen escenas parecidas a las del 9 de octubre de 2018 era algo presente en los habitantes de esta pequeña localidad. Alrededor de las dos de la madrugada, el ayuntamiento llorencí ha puesto en marcha la alerta naranja del Plan Inunbal por riesgo de inundaciones. A lo largo y tendido de Sant Llorenç ha sonado una alarma que indicaba a la gente que se refugiase en lugares seguros, que no circulasen cerca del torrente por posible desbordamiento y que quitasen los vehículos de zonas.

Los vecinos aseguran este viernes que la sensación ha sido diferente a la vivida hace cuatro años, pero otros reconocen que la alarma les dejaba en shock. Llorenç Femenias, un joven de la localidad, detalla que se ha levantado con 15 centímetros de agua en el patio interior. «La sensación de miedo no es la misma porque en la anterior ocasión fue todo muy rápido, pero la alarma te daba a entender de que podía ir a más», afirma.

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Xisco Soler también se levantó porque tenía el coche en las inmediaciones del torrente y fue a cambiarlo de calle. «He llegado y faltaba muy poco para que se llevase el coche por delante, pero bueno, tampoco hemos sentido el mismo miedo, aunque ha llovido mucho más, pero no tan seguido», comenta. El que si se vio sorprendido fue Sergi Santandreu, que se vio obligado a salir de la cama por el sonido de la alarma. «Nadie avisó de que en estos casos sonaría una alarma y la gente no sabía qué hacer y qué pasaba. Es una buena medida de prevención, pero con el desconocimiento, asusta. Además, el miedo no te lo quita nadie y siempre lo tienes presente», opina, este joven, que hace cuatro años vio como una gran cantidad de agua destrozaba su pueblo.

Desde el Partido Popular de Sant Llorenç, el líder de los populares, Jaume Soler, ha confesado que ha tenido cierto temor a que se produjese una situación similar. «Es verdad que al torrente le quedaba medio metro, pero ha llovido más que la última vez y a pesar de que se avisó por parte de las autoridades, el plan de contingencia está mal ejecutado», menciona. De otro modo, está satisfecho de que el sistema de alarma funcione correctamente. «La parte positiva de este método es que ha funcionado, pero no se les ha dado directrices a la gente, que ha ido a mover el coche a las dos de la madrugada y no se debe de hacer», comenta el líder del PP llorencí, que de otra manera, ha criticado la localización del parking que se encuentra pegado al torrente. «Hay que eliminar este aparcamiento, porque puede dar lugar a desgracias», finaliza.