Fotomontaje de la futura escuela de vela del Puerto de Pollença.

El Real Club Náutico de Pollença construirá su primer edificio sostenible con sello de certificación ambiental. Albergará una escuela de vela y un aula de ecología marina (un proyecto colaborativo sin ánimo de lucro que tiene como objetivo principal proteger la bahía de Pollença a través de la generación y difusión de conocimientos sobre ecología marina). La nueva edificación estará ubicada al final del Moll Nou, en las proximidades de las polémicas casetas de la náutica chárter que edificó el Govern balear a principios de 2022 y que provocaron manifestaciones multitudinarias de vecinos debido a su impacto visual.

La nueva escuela de vela aprovechará una edificación de marinería y una cantina preexistentes para crear una edificación «compacta» y «más integrada en el paisaje». La intención es que sea un edificio «positivo», es decir capaz de producir más energía de la que consume, según figura en el proyecto. El edificio tendrá una superficie útil de 374,87 metros cuadrados y una superficie total construida de 692,37 metros cuadrados. Para minimizar su consumo energético se ha proyectado con criterios pasivos, con un envoltorio estanco y bien aislado y ventilación cruzada, aprovechando los vientos térmicos. Se instalarán placas solares fotovoltaicas que quedarán integradas en la cubierta produciendo energía para agua caliente, electricidad y climatización del edificio. El excedente de producción de energía se verterá a la red con la modalidad de autocompensación.

Parte de la cubierta será ajardinada con plantas mediterráneas de bajo consumo de agua y adaptadas al entorno marino. A través de esta cubierta se recogerá y almacenará el agua de lluvia en aljibes. Esta agua se utilizará para el riego y baldeo de embarcaciones. También se recuperarán las aguas grises de los baños y la energía del agua caliente de las duchas. Este nuevo edificio sostenible servirá para rebajar el volumen de otro edificio de marinería (inicialmente de más de 1.000 metros cuadrados y tres pisos) que el Náutico quiere construir en en la explanada norte del Club. El exalcalde y regidor de Urbanismo de Pollença, Tomeu Cifre, había pedido al Club y a Ports IB que rebajaran el impacto del citado proyecto.

Finalmente Ports IB ha dado el visto bueno a la nueva propuesta del Náutico que recorta la altura del edificio previsto inicialmente (cuyo detalle aún no ha trascendido) y construye a cambio en el contradique el nuevo edificio sostenible. El Club obtuvo en 2017 la autorización de Ports IB para seguir gestionando el puerto deportivo hasta el año 2052 a cambio de invertir 6,98 millones de euros en las instalaciones a lo largo de varias fases. La construcción de las dos nuevas edificaciones se enmarca en la fase quinta de dicho plan.