Imagen de unos molinos antiheladas en Chile.    | LOSANDES

La finca de Son Pou de sa Majorala, en Vilafranca, ha solicitado instalar los primeros molinos antiheladas de Mallorca para los almendros. Así lo anunciaba Ultima Hora pasado domingo. Pero según ha denunciado el grupo ecologista, GOB, la Conselleria de Medi Ambient ha dado el permiso contando con un informe desfavorable de del Servei de Protecció d’Espècies de la propia Conselleria.

En un comunicado el GOB ha señalado que «la Comissió de Medi Ambient de les Balears ha informado favorablemente el proyecto de instalación de cinco molinos anti-heladas pero durante la tramitación ambiental del proyecto, se ha recibido el informe desfavorable del Servei de Protecció d’Espècies de la propia Conselleria».

Y es que entre los argumentos para este informe desfavorable señalan que «supone una amenaza para la conservación de las poblaciones de aves que motivaron la declaración de la ZEPA en la zona, y también para las especies de murciélagos de la zona». Añaden que «desde el GOB lamentamos y criticamos esta decisión de Medi Ambient. Posiblemente han pesado más la estrategia política que los criterios técnicos de conservación».