Lectura. El edificio de na Batlessa está ubicado en el centro del pueblo. Está catalogado y acoge en sus diferentes plantas los servicios de biblioteca. Cuenta también (en la foto) con un espacio dedicado a los más pequeños y con un fondo total de 22.120 documentos. | Assumpta Bassa

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El escritor Jorge Luis Borges escribía «siempre imaginé que el paraíso sería algún tipo de biblioteca». Y es que no hay nada más idílico que, en un mismo espacio, poder viajar al pasado, vivir el presente o adelantarse al futuro, sin moverse del sitio. Los tiempos van cambiando, la población crece así como las expectativas y las necesidades de la gente pero los libros siempre sobreviven a este paso del tiempo y reposan en estos espacios para dar vida a miles de historias.

Artà cuenta con una biblioteca en el pueblo y un punto de lectura en la Colònia de Sant Pere. Ha sido uno de los primeros municipios que ha aprobado el plan director de bibliotecas tras firmar un convenio con el Consell. Existen unos parámetros de biblioteca pública y el Mapa de Lectura de les Illes que definen y planifica cómo se ha de estructurar este servicio y con este documento se adapta a la realidad.

El último pleno ordinario aprobó este documento, fruto de un largo trabajo que ha sido elaborado por una documentalista, un auxiliar de bibliotecas y el jefe del área socio educativa. En el plan se hace una diagnosis de la situación actual así como de la carencias del servicio y de las actuaciones que se llevarán a cabo entre 2022-2024.

En el caso de Artà se cuenta con un fondo general de 22.120 documentos. En la Colònia de Sant Pere, en 1990, se inauguró una pequeña biblioteca que, a partir de 2007, se pasó a denominar Punto de Lectura. Su fondo es de 5.560 documentos.

En el plan se establece que el municipio cuenta con todos los servicios básicos que según los parámetros de las bibliotecas públicas debería de tener. Sin embargo también se señalan las carencias.
Artà ha ido cambiando a lo largo de los años y especialmente con la llegada del turismo. Ha habido una importante evolución entre 1998 y 2020 y un aumento significativo de gente de otros países. En el plan se establece que hay poco material para aprendizaje de lenguas tanto de catalán como de otras y con este aumento de población sería bueno disponer de más oferta.

Informática

Las propuestas de actuaciones recogidas en el plan contienen las líneas y los objetivos estratégicos a desarrollar para adecuarla al modelo previsto. Entre otras cosas que se han de llevar a cabo, pasan por mejorar el servicio informático con la compra de ordenadores para adecuarse a los estándares. Se creará una nueva sala infantil en el Punto de Lectura de la Colònia de Sant Pere y se remodelará la antigua sala infantil para hacerla sala de prensa y de ordenadores.

Por lo que respeta a la gestión del servicio, se definirá la política de la colección, se hará una encuesta de satisfacción y de las necesidades. Asimismo en 2024 se prevé llevar a cabo un plan de comunicación. Tal y como se concluye en el documento, la biblioteca pública ha de ser el enlace entre el ciudadano y la información.

El apunte

El servicio se remonta a 1957 con un fondo de 1.109 documentos

El servicio de biblioteca pública en Artà se remonta a 1957 cuando La Caixa abrió, en su edificio, una pequeña biblioteca en el primer piso. Era una sala pequeña y con un fondo bibliográfico inicial de 1.109 documentos. Se llevaron a cabo diversas actividades. En enero de 1987 el Ajuntament inauguró la biblioteca en na Batlessa, una casa señorial cedida al pueblo. En 1994 La Caixa traspaso su biblioteca al Ajuntament y se unificaron ambos servicios.