El sapo balear se encuentra en toda tipología de puntos de agua dulce como charcas, albercas o aljibes. | R.P.F.

El Parc Natural de Llevant ha cumplido dos décadas de vida. A lo largo de estos años se han llevado a cabo diferentes actuaciones en favor del medio ambiente y una de las más importantes es la recuperación de las especies amenazadas. El Govern ha conseguido incrementar las zonas de hábitat para la reproducción del sapo balear o calàpet (bufotes balearicus). Además se ha llevado a cabo una labor de divulgación muy importante que ha conseguido cambiar la imagen de este anfibio que, por cuestiones culturales, siempre ha tenido mala fama.

Álvaro Román, técnico del Parc de Llevant, explicó a este periódico que «en estos 20 años hemos detectado presencia en 12 puntos distribuidos por toda la extensión del parque de los que hemos localizado reproducción en 10 puntos». Desde Medi Ambient se ha llevado a cabo también una importante recuperación de numerosos elementos hidráulicos que, según el técnico, «han favorecido la especie ya que en varios de ellos, después de su recuperación ha criado el sapo balear y otras especies acuáticas. Además son puntos de abrevadero para el ganado y para la supervivencia de muchos animales durante el verano. Algunos de estos elementos que habían desaparecido, enterrados, han sido recuperados gracias a la información de payeses de Artà que nos han dicho donde estaban ubicados».

Descripción

El sapo balear es un anfibio que no supera los 8,3 centímetros. Se encuentra en toda tipología de puntos de agua dulce como charcas, albercas, aljibes... puntos relacionados con la agricultura. Este animal, que no es especialmente abundante en el Parc de Llevant, se ha visto afectado, en las últimas décadas por la desaparición de puntos de agua. Gracias a la recuperación de muchos de estos puntos en el parque la especie tiene más lugares disponibles para la reproducción. Desde Medi Ambient agradecen los avisos de personas que informen sobre la presencia de esta especie concreta y de lugares donde haya signos de reproducción. Román apuntó que «cabe destacar una colaboración de cada vez más importante de mucha gente que nos avisa cuando encuentran animales con dificultades o porque han de vaciar un estanque y limpiarlo». Los anfibios son un grupo especialmente afectado por el cambio climático o las infecciones. Gracias a la labor del personal y de Medi Ambient se protege esta especie amenazada.