El pasado miércoles el tren realizó el último viaje entre Palma y Sóller.  | I. CABRER

El tren de Sóller ha detenido el servicio durante los próximos dos meses. El motivo son las obras de mantenimiento que deben llevarse a cabo en el puente de hierro que pasa por la Torrentera a la salida de la estación de Sóller y en un tramo del interior del túnel largo, a la salida de Bunyola. El pasado miércoles la compañía de ferrocarril de Sóller realizó el último viaje para los pasajeros procedentes de Palma que llegaron a la localidad cerca de las 18.30 horas. Con el último pasaje, ya con pocas reservas para las fechas tan próximas al final de la temporada, se da por terminado un período corto, ya que el tren inició el servicio en el mes de junio a causa de la Covid. El servicio de tren «se reanudará, como en anteriores temporadas, en febrero», según ha informado el presidente de la compañía, Óscar Mayol.

Por otra parte, el servicio de tranvía que cubre la línea entre el Port y Sóller redujo considerablemente a partir de ayer sus trayectos. Tal y como anunció el Ferrocarril de Sóller, durante este mes las frecuencias se reducirán a cuatro, «con dos trayectos por la mañana y dos por la tarde», informó Mayol. Este hecho supone una disminución importante del servicio puesto que anteriormente se hacían diez diarias. Las cuatro frecuencias se mantendrán hasta pasado la festividad de Reyes, ya que después el servicio de tranvía también se interrumpirá hasta que se ponga en marcha de nuevo el Tren. Mientras, los 35 operarios, muchos de ellos rescatados de la ERTE, trabajan en los talleres de la compañía ferroviaria para revisar y reparar los convoyes para que estén listos al empezar la nueva temporada.