Francisca Alomar, de 93 años e hija de las víctimas, no pudo reprimir las lágrimas al leer la placa conmemorativa. | Juanjo Roig

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El matrimonio llubiner formado por Antoni Alomar y Margalida Jaume, que fueron asesinados por los franquistas en Manacor en 1936 dejando huérfanas a sus hijas Antònia y Francisca, recibió este domingo un homenaje de reconocimiento en su municipio natal.

El acto celebrado en Sa Farinera, organizado por el Ajuntament de Llubí con el respaldo de Memòria de Mallorca, contó con la presencia de su única hija aún viva, Francisca Alomar, de 93 años, así como de tres de sus nietas.

El historiador Gabriel Alomar abrió el evento con un repaso de los orígenes familiares del matrimonio represaliado. Contó cómo se fueron a vivir a Manacor, donde Antoni se hizo un nombre como relojero y donde vivieron diez años antes de ser asesinados así como el regreso de sus hijas huérfanas a Llubí y las historias que la hija mayor, Antònia, le contó para completar el relato.

Victimas y familiares

Maria Antònia Oliver, de Memòria de Mallorca, hizo hincapié en la necesidad de trasladar el homenaje que se realiza a las víctimas también a los familiares, «que han sufrido las consecuencias de la represión y que han luchado para que se reparara su memoria».
La alcaldesa de Llubí, Magdalena Perelló, relató la aprobación por pleno de la condena de toda violencia y en concreto a la represión franquista y a los hechos acaecidos en 1936.

Una de las nietas de Antoni y Margalida, Tolita Riera, agradeció en nombre de la familia el reconocimiento y mostró su sorpresa por una serie de detalles que el historiador Alomar había mencionado y que ella no sabía. «En esa época había cosas de las que no se hablaba», concluyó.

Tras entregar a la hija y a las nietas una reproducción de las partidas de nacimiento y de matrimonio de los dos represaliados, llegó el momento más emotivo.

Tras la siembra de un árbol por parte de las tres nietas, Francisca descubrió una placa donde se recuerda a Antoni y a Margalida. y no pudo reprimir las lágrimas al leer el texto en el que aparecían los nombres de sus padres.

En agosto de 1936, Antoni fue detenido en Manacor y su mujer, embarazada de 7 meses, fue a buscarlo. Margalida fue retenida sin que se supiera más de ella y Antoni fue liberado, pero poco después fue detenido y desapareció. En las exhumaciones del Son Coletes se encontraron los restos de Antoni y aún se buscan los de su esposa Margalida.