La finalización del toque de queda en Baleares ha traído consigo el regreso a las calles de Punta Ballena de las mujeres que en ellas ejercen la prostitución, un hecho inédito en lo que llevamos de pandemia. | Youtube Última Hora

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La finalización del toque de queda en Punta Ballena ha traído consigo el regreso a las calles de las mujeres que en ellas ejercen la prostitución, un hecho inédito en lo que llevamos de pandemia. El día en el que se conoció el veto del Reino Unido a que sus nacionales pasen sus vacaciones en Baleares, algo con evidentes implicaciones en una zona tan ‘británica’ desde el punto de vista turístico como Magaluf, el Tribunal Supremo tumbó el toque de queda en las Islas. Curiosamente, esa misma noche volvieron a aparecer las mujeres de procedencia subsahariana tras los grupos no muy numerosos y diseminados de hombres que se dejaron caer por la zona.

A pesar de que no consta ninguna denuncia de incidente o presunto delito, las autoridades permanecen atentas al devenir de los acontecimientos en esta zona del litoral calvianer conocida en el pasado por sus excesos. De hecho la Policía de Calvià mantiene un dispositivo especial para evitar excesos en toda la costa.

Fuentes del Ajuntament de Calvià han confirmado que no han sido notificadas quejas ni les han llegado noticias de que se hayan producido ataques en la madrugada de este pasado jueves. Sin embargo, mantienen que si estos se llegaran a producir serán atajados según los cauces que marca la ley.

Las imágenes de varios vídeos grabados este pasado jueves en Punta Ballena han sido difundidas a través de los grupos de WhatsApp. En ellos las mujeres siguen a algunos jóvenes que pasan por delante, sin detenerse, tratando infructuosamente de llamar su atención. Mientras tanto algún trabajador de un cercano local de copas con poco trabajo a pesar de tener la terraza abierta les recrimina que se apoyen en un coche aparcado. Problemas de convivencia sin mucha entidad que de momento no han pasado de aquí.

Según cuentan trabajadores que terminan su jornada en Magaluf bien entrada la madrugada se pudo ver a algunas de estas mujeres en la primera noche sin toque de queda en Mallorca «a su usanza» habitual, en grupos de tres o cuatro, aparentemente reconociendo la zona que durante tantos meses había quedado desierta por culpa de la pandemia de coronavirus.