Imagen de las obras de prolongación de la autopista. | Joan Socies

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Casi en secreto, la presidenta del Consell de Mallorca, Catalina Cladera, inaugurará el lunes la prolongación de la autopista de Llucmajor hasta Campos. Y lo hará a las 09:30 horas de la mañana. Día y hora un tanto inusual para este tipo de fastos.

Sobre todo teniendo en cuenta la envergadura de la infraestructura en cuestión, insistentemente demandada desde hace décadas por los municipios de la comarca del Migjorn y, no menos importante, el malestar y las movilizaciones que su construcción han provocado entre algunos colectivos proteccionistas. Tal vez precisamente por ello se debe la hora y la precipitación de la convocatoria que sólo ayer recibieron los ayuntamientos de Llucmajor, Campos y Santanyí. A útima hora de este viernes, los medios de comunicación aún no habían sido convocados a la apertura de la vía que de una vez enterrará la «carretera de la muerte», tal y como se conocía hasta ahora la Ma-19. Hasta las 19 horas de este viernes, con todas las dependencias administrativas municipales cerradas, no recibieron los alcaldes de Llucmajor, Campos y Santanyí la invitación de la presidenta Cladera a la inauguración de la autopista, que se celebrará pasado mañana en el punto kilómétrico 31, en la salida de Cas Rubins.

El único aviso recibido que horas antes desde el Consell habían recibido los ayuntamientos apuntaba que había «un 90 por ciento de posibilidades» de que se inaugurara el lunes, sin concretar más. Por su precipitación, la convocatoria, causó en la tarde noche de ayer gran sorpresa entre los alcaldes de la comarca, todos del PP, pero también entre los portavoces del PSOE en la zona, pese a militar en el mismo partido que la presidenta insular. Los antiautopista tampoco sabían nada.